El posible fichaje del cubano Marcel Hernández, figura del Club Sport Herediano, por el Internacional Santa Tecla no sería simplemente otro movimiento dentro del mercado centroamericano.
Detrás del equipo salvadoreño existe un proyecto relativamente nuevo, con fuerte presencia costarricense, inversión privada, por lo menos visiblemente y con bajo perfil, una planilla que supera los $90.000 mensuales y una estrategia agresiva para intentar competir entre los protagonistas de El Salvador.
Y existe otro elemento que hace particularmente interesante la negociación: Hernández ya tiene negocios con el club.
Costarricenses son los dueños
El equipo nació como Inter FA (Internacional Formando Atletas) y debutó en Primera División en el Apertura 2025 después de adquirir la categoría que anteriormente pertenecía al CD Dragón.
Meses después atravesó serios problemas administrativos y económicos.
Ahí aparecieron los empresarios costarricenses José Ortiz y Ricardo Ortiz, vinculados a Unique Capital y Unique Investment Group.
Inicialmente llegaron como patrocinadores: Unique Capital aportó $15.000 para aparecer en la camiseta.
Posteriormente terminaron tomando el control del proyecto.
José Ortiz reveló en El Salvador que la adquisición de la categoría tuvo un valor inferior a $250.000.
Una planilla superior a $90.000 mensuales
Este es probablemente uno de los datos que mejor explica la ambición del club.
El propio José Ortiz confirmó que el costo mensual de la plantilla está por encima de los $90.000, una inversión considerable dentro del fútbol salvadoreño.
¿Cómo se financia?
El presidente explicó públicamente cuatro fuentes principales:
capital de los propietarios, 12 patrocinadores, derechos de televisión y taquilla.
Los hermanos Ortiz convocaron a más de 30 empresarios para presentarles el proyecto y consiguieron incorporar una docena de marcas relacionadas con sectores como publicidad exterior, restaurantes, apuestas, textiles y servicios financieros.
También recuperaron y comercializaron los derechos televisivos con Telecorporación Salvadoreña a través de Canal 4, ingreso que Ortiz considera uno de los aportes más importantes para las finanzas del equipo.
La dirigencia asegura, además, que no recibe dinero de la Alcaldía de Santa Tecla. Existe colaboración municipal, pero mediante facilidades como espacios para entrenamientos y cooperación con escuelas deportivas.
Juega en un estadio para 10.000 personas
Internacional Santa Tecla utiliza como casa el Estadio Las Delicias, escenario históricamente relacionado con el desaparecido Santa Tecla FC y con capacidad aproximada para 10.000 espectadores.
Precisamente el proyecto busca apropiarse de esa identidad futbolística de la ciudad.
Para el Apertura 2026 abandonó oficialmente el nombre Internacional Formando Atletas y pasó a denominarse Internacional Santa Tecla, intentando fortalecer su identificación con la comunidad tecleña.
La dirigencia también intenta aumentar la asistencia mediante DJ, actividades, degustaciones y diferentes experiencias alrededor de los partidos.
Su presidente lo resume bajo una filosofía: el fútbol también debe venderse como espectáculo.
Luis Marín comanda el proyecto deportivo
La conexión costarricense también está en el banquillo.
El entrenador es Luis Antonio Marín, histórico exdefensor de la Selección de Costa Rica, acompañado inicialmente por otro exmundialista tico, Harold Wallace.
Para Marín significó su primera experiencia como entrenador principal fuera del fútbol costarricense. (Nación )
El proyecto dio un salto importante durante el Clausura 2026: llegó a liderar invicto durante las primeras jornadas y finalmente terminó cuarto y clasificado a la fase final.
Ahora la intención es subir nuevamente el nivel.
Desde mayo, Ricardo Ortiz había anunciado que para el Apertura 2026 preparaban fichajes de “renombre internacional” y reconoció que el presupuesto sería superior al del campeonato anterior. (Diario El Salvador )
Marcel Hernández encaja perfectamente dentro de esa estrategia.
Marcel ya hace negocios con el Inter
Aquí aparece un detalle muy particular.
La relación entre Marcel Hernández y el Inter Santa Tecla no comienza con esta negociación.
Desde enero, MH Sport, empresa propiedad del delantero cubano, es la marca encargada de vestir al equipo salvadoreño.
Los uniformes son producidos mediante el Taller Textil MH que Hernández posee en Cartago.
Es decir, Marcel podría pasar de ser proveedor comercial del Inter a convertirse también en futbolista del club.
El cubano posee además otros emprendimientos y es propietario del proyecto futbolístico AF Lankester 1943 en Costa Rica.
Un club joven, pero con dinero para competir
Inter Santa Tecla está muy lejos todavía de poseer la historia y masa social de instituciones tradicionales salvadoreñas como Alianza, FAS, Águila o Firpo.
Es un proyecto que apenas ingresó a Primera División en 2025.
Pero económicamente intenta competir de otra manera.
Tiene propietarios costarricenses, inversión privada, más de $90.000 mensuales en planilla, 12 patrocinadores, televisión nacional, estadio para 10.000 aficionados y un entrenador costarricense.
Además, la dirigencia ya había anticipado una nueva inversión para el Apertura 2026.
Por eso el interés en Marcel Hernández no parece una ocurrencia.
Forma parte de una estrategia mucho más ambiciosa: convertir a un equipo prácticamente nuevo en protagonista del fútbol salvadoreño.
Y si finalmente Marcel deja Herediano, encontrará en Santa Tecla un escenario bastante particular: un club salvadoreño dirigido en buena medida por costarricenses y que ya juega vestido con su propia marca.















