
Las casas de apuestas se han convertido en uno de los grandes inversionistas del fútbol mundial, pero las reglas cambian radicalmente dependiendo del país.
Mientras Inglaterra acaba de sacar a estas empresas del frente de las camisetas de la Premier League, otros mercados como Brasil, Alemania, Estados Unidos y buena parte de Centroamérica permiten su participación como patrocinadores.
Italia y España están entre los países europeos que han impuesto las restricciones más fuertes.
El debate adquiere especial interés para Costa Rica cuando se observa lo que ocurre con sus propios vecinos.
Guatemala abrió las puertas
En Guatemala existen antecedentes directos de casas de apuestas patrocinando tanto la Liga Nacional como a sus clubes.
Betcris llegó a convertirse en patrocinador oficial de la Liga Nacional de Fútbol de Guatemala mediante un acuerdo anunciado en 2022.
La empresa también mantenía acuerdos comerciales con cinco equipos de la máxima categoría: Municipal, Antigua GFC, Xelajú MC, Cobán Imperial y Malacateco.
El acuerdo con la propia Liga fue anunciado originalmente por tres años y buscaba generar recursos para fortalecer, entre otras áreas, su estructura administrativa y digital.
Es decir, el fútbol guatemalteco encontró en las apuestas una fuente directa de ingresos comerciales.
Honduras fue todavía más lejos
El caso hondureño es uno de los más contundentes de Centroamérica.
En 2021 Betcris se convirtió en patrocinador principal del campeonato, que pasó incluso a denominarse Liga Betcris de Honduras.
La relación comercial no terminó ahí.
En 2022 la compañía alcanzó acuerdos de patrocinio con nueve clubes de la Primera División: Motagua, Marathón, Vida, Real España, Real Sociedad, Platense, Victoria, UPNFM y Honduras Progreso.
Posteriormente cambió el patrocinador, pero no el sector.
Desde 2024 el campeonato pasó a denominarse Liga Hondubet, luego de un acuerdo por tres años con otra empresa relacionada con las apuestas.
Y la relación continúa vigente.
En junio de 2026 la propia Liga Nacional anunció la primera Supercopa Hondubet, organizada conjuntamente con su máximo patrocinador.
En Honduras, por lo tanto, las apuestas no solamente tienen espacio publicitario: forman parte del nombre comercial de las competiciones.
El Salvador: la Liga GanaPlay
El Salvador también se mueve en esa dirección.
La temporada 2026-2027 de la máxima categoría salvadoreña se presenta comercialmente como Liga GanaPlay.
El Apertura 2026 comenzó bajo esa denominación como parte de la nueva estructura que está desarrollando la Primera División.
Es otro ejemplo de cómo el fútbol centroamericano utiliza acuerdos comerciales ligados al sector del juego para generar recursos.
Además, la Lotería Nacional de Beneficencia se convirtió en 2025 en patrocinador oficial de la Federación Salvadoreña de Fútbol y sus selecciones nacionales.
Panamá: Betcris patrocina directamente a la Federación
Panamá presenta otro caso especialmente significativo.
La Federación Panameña de Fútbol anunció en febrero de 2025 un acuerdo oficial con Betcris.
La alianza se estableció hasta el 31 de diciembre de 2026 y comprende a la Federación y a la Selección Nacional de Panamá.
La propia FEPAFUT presentó el acuerdo bajo el lema “Tu Casino, Tu Selección”.
Panamá tiene además un mercado regulado de apuestas por Internet. Betcris, por ejemplo, informa que opera en territorio panameño mediante una licencia concedida a través de resoluciones de la Junta de Control de Juegos.
Por lo tanto, tampoco existe allí una exclusión general de las empresas de apuestas del patrocinio futbolístico.
Inglaterra acaba de cambiar las reglas
El panorama es diferente en la Premier League.
Desde la temporada 2026-2027 los clubes ingleses acordaron voluntariamente eliminar las empresas de apuestas como patrocinadores en el frente de las camisetas.
Pero hay una diferencia importante: Inglaterra no las expulsó completamente del fútbol.
Las casas de apuestas todavía pueden aparecer en otros activos comerciales, incluyendo mangas y ropa de entrenamiento.
El cambio está obligando a varios equipos a buscar compañías de otros sectores capaces de sustituir los millonarios contratos que ofrecían las empresas de apuestas.
Italia: prohibición mucho más fuerte
Italia tomó una posición más radical.
El denominado “Decreto Dignità” prohibió la publicidad directa e indirecta relacionada con juegos y apuestas con premios en dinero.
Desde enero de 2019 la restricción se extendió también a los patrocinios.
Por ese motivo las casas de apuestas no pueden funcionar normalmente como patrocinadores comerciales de las camisetas de los clubes italianos.
España tampoco las permite en camisetas
España mantiene otra de las legislaciones más restrictivas.
El Real Decreto 958/2020 establece expresamente que no es admisible el patrocinio de operadores de juego en camisetas o equipaciones deportivas.
La normativa también impone restricciones sobre estadios, nombres de equipos y competiciones.
Alemania tiene un modelo intermedio
Alemania permite la participación comercial de las casas de apuestas en el fútbol y pueden existir patrocinios en clubes.
Sin embargo, la regulación establece controles importantes, especialmente en materia de protección de menores.
Por eso se han producido casos de futbolistas menores de 18 años que deben competir sin mostrar en su camiseta determinados patrocinadores vinculados a las apuestas.
Estados Unidos abrió el mercado
La Major League Soccer adoptó una posición considerablemente más abierta.
Desde 2019 la MLS permitió que empresas de apuestas deportivas pudieran adquirir espacios comerciales importantes, incluyendo patrocinio en camisetas y mangas.
También pueden participar en otras propiedades comerciales vinculadas a los clubes y estadios.
Brasil: un negocio gigantesco
Brasil es probablemente uno de los mejores ejemplos del poder económico que alcanzaron las apuestas dentro del fútbol.
Para el Brasileirao 2026, 12 de los 20 clubes de la Serie A tienen una casa de apuestas como patrocinador principal.
El Flamengo encabeza la lista con un acuerdo reportado en 268 millones de reales anuales con Betano.
Otros equipos también manejan cifras enormes.
Fluminense, por ejemplo, renovó con Superbet hasta finales de 2029 mediante un contrato que podría alcanzar los 86 millones de reales por año, sumando pagos fijos y bonificaciones.
Brasil ha endurecido las normas de publicidad y juego responsable, pero mantiene permitido el patrocinio.
Argentina y México mantienen las puertas abiertas
Argentina también permite que las empresas de apuestas tengan presencia comercial importante dentro del fútbol profesional.
Clubes de enorme convocatoria han mantenido acuerdos con compañías del sector.
En México ocurre algo similar.
Las casas de apuestas participan activamente en el mercado de patrocinio del fútbol mexicano y no existe una prohibición comparable con las establecidas en Italia o España.
Un mapa que deja a Costa Rica ante el debate
El panorama internacional demuestra que no existe una política única.
Italia y España mantienen fuertes prohibiciones.
Inglaterra decidió retirar las apuestas únicamente del espacio principal de la camiseta.
Alemania las permite con controles.
Brasil, Argentina, México y Estados Unidos mantienen mercados abiertos.
Y en Centroamérica los ejemplos son todavía más cercanos.
Guatemala ha tenido a Betcris como patrocinador de su Liga y varios clubes.
Honduras tiene actualmente la Liga Hondubet.
El Salvador disputa en 2026 la Liga GanaPlay.
Panamá mantiene un acuerdo entre Betcris y su propia Federación de Fútbol hasta diciembre de 2026.
Son cuatro países vecinos donde el dinero proveniente del sector de apuestas ha encontrado diferentes espacios dentro del fútbol.
Costa Rica tiene entonces un debate pendiente que va mucho más allá de colocar una marca en una camiseta.
La discusión enfrenta la necesidad de proteger a menores y consumidores ante los riesgos asociados al juego contra una realidad económica evidente: las casas de apuestas están dispuestas a invertir cantidades importantes en el fútbol y muchos países, incluyendo varios centroamericanos, han decidido aprovechar esos recursos bajo diferentes modelos de regulación.
El mapa mundial demuestra que las posiciones van desde la prohibición italiana hasta modelos completamente abiertos.
La pregunta para Costa Rica es cuál modelo quiere seguir y, sobre todo, si las restricciones existentes colocan a sus clubes en una desventaja comercial frente a competidores de la propia región.
Los ejemplos centroamericanos están bien documentados: Guatemala tuvo el acuerdo de Betcris con la Liga y cinco clubes; Honduras actualmente tiene a Hondubet como máximo patrocinador y la Supercopa lleva su nombre; El Salvador arrancó el Apertura 2026 como Liga GanaPlay; y Panamá mantiene oficialmente el convenio FEPAFUT-Betcris hasta el 31 de diciembre de 2026.
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