El Deportivo Saprissa volvió a quedar en el ojo del huracán por una expulsión en una instancia decisiva.
Esta vez el protagonista fue Gerald Taylor, quien vio la tarjeta roja tras realizar un gesto obsceno durante la final ante Herediano, dejando a los morados con diez hombres en un partido de alta tensión.
Tras el compromiso, Erick Lonis, integrante del comité deportivo tibaseño, fue contundente al referirse a la acción del defensor y dejó claro que dentro del club no existe justificación para este tipo de comportamientos.
"Como dijo Hernán en la conferencia de prensa, no hay nada que decir, bien expulsado. Nos tocará a nosotros hacer las llamadas de atención del caso", expresó Lonis.
El exguardameta recordó además que no es la primera vez que Saprissa enfrenta situaciones similares en el torneo. Casos recientes como los de Mariano Torres, Fidel Escobar y Jorkaeff Azofeifa ya habían provocado sanciones y polémicas alrededor del equipo morado.
Lonis reconoció que estas conductas terminan afectando directamente el rendimiento deportivo del club y aseguró que internamente sí existen medidas disciplinarias.
"Es inexplicable, pero bueno, son seres humanos, actúan de forma diferente. Uno quisiera controlar todo, pero no se puede. Eso sí, no significa que aprobemos estas situaciones bajo ninguna circunstancia", comentó.
El dirigente insistió en que Saprissa trabaja constantemente en el control emocional y en la escogencia de futbolistas con un perfil alineado a los valores institucionales.
"Si nosotros no somos conscientes de que tenemos un problema, ese problema va a ser recurrente. No podemos justificar eso", afirmó.
A pesar de la polémica, Lonis también destacó la reacción futbolística del equipo tras quedarse con un hombre menos, resaltando el esfuerzo colectivo frente a un Herediano que exigió al máximo en el primer duelo de la serie.
“Todos admitimos que fue un error. Vamos a tomar las medidas del caso, pero también hicimos un partidazo y me gustaría hablar de eso también”, señaló.
La expulsión de Gerald Taylor vuelve a abrir el debate sobre el manejo emocional en partidos de alta presión, justo cuando Saprissa se juega el título nacional y deberá visitar el Carlos Alvarado con la serie todavía completamente abierta.





