El VAR se creó para corregir errores claros: goles ilegales, penales mal cobrados, fueras de juego. Y sí, funciona: ha hecho el fútbol más justo en los momentos que realmente importan.
Pero la crítica sigue… ¿por qué?
Muchos dicen que corta el ritmo, que enfría los festejos. Que ya no sabes si gritar un gol o esperar.
Pero hay algo clave que casi nadie menciona:
TODOS los grandes deportes usan revisiones… y funcionan bien.
- En la NBA se revisan jugadas decisivas.
- En la NFL es normal detener el juego para confirmar decisiones.
- En el Major League Baseball y hasta en el tenis con el ojo de halcón, las revisiones son parte del espectáculo.
Y nadie dice que esos deportes están arruinados.
Entonces, el problema no es la tecnología.
El fútbol siempre fue emoción, caos y debate. Y el VAR, cuando hace su trabajo bien, pone orden donde antes había errores. Eso incomoda, porque rompe con la idea de un juego “intocable” y 100% fluido.
Pero seamos honestos: cuando una decisión favorece a tu equipo, el VAR es perfecto… cuando no, “arruinó el fútbol”.
La realidad: el fútbol está bien. El VAR es un proceso en evolución.
Y como en todos los deportes modernos, hay algo que toca aceptar: la tecnología llegó para quedarse… y en la mayoría de disciplinas, ha hecho el juego mejor.
El debate no es si debe existir. Es si estamos listos para el fútbol que viene.
Nota escrita por Javier Calvo Berrocal


