La Vuelta a España 2026 cambió por completo en cuestión de segundos.
Tadej Pogačar, líder de la clasificación general y máximo favorito al título, sufrió una violenta caída durante la octava etapa y tuvo que abandonar la competencia.
El esloveno presenta una fractura desplazada de la clavícula izquierda, una fractura estable de la vértebra cervical C7, una conmoción cerebral y múltiples abrasiones. Necesitará una operación, aunque la intervención se realizará cuando los médicos consideren que se encuentra recuperado del golpe en la cabeza.
Pogačar había ganado tres etapas y mantenía una ventaja cercana a los cuatro minutos. Parecía encaminado a conquistar la única gran vuelta que todavía falta en su extraordinario palmarés.
Ahora Enric Mas es el nuevo líder y Primož Roglič vuelve a convertirse en candidato directo.
¿Cómo ocurrió el accidente?
La caída se produjo a unos 30 kilómetros de la meta, durante la jornada de 171 kilómetros entre Puçol y Xeraco.
Era una etapa plana y aparentemente tranquila cuando Pogačar perdió repentinamente el control de su bicicleta dentro del pelotón.
Algunas versiones señalan que su rueda delantera encontró una piedra u otro objeto sobre la carretera. Otros reportes mencionan un contacto entre corredores. El UAE Team Emirates reconoció que todavía no podía determinar con absoluta precisión el origen del accidente.
Las imágenes muestran que el esloveno cayó con violencia y que otros ciclistas que circulaban detrás no tuvieron tiempo para evitarlo.
Pogačar se levantó e intentó continuar, pero los dolores se lo impidieron. Fue atendido por los médicos y trasladado en ambulancia al hospital.
La lesión cervical es estable y no se han informado consecuencias neurológicas graves, una noticia tranquilizadora dentro de la seriedad del diagnóstico.
No es la primera caída importante de Pogačar
Aunque su capacidad para levantarse y continuar ha fortalecido su imagen de ciclista casi invulnerable, Pogačar ha vivido varios accidentes delicados.
En la Lieja-Bastoña-Lieja de 2023 sufrió una fractura de muñeca que requirió una operación y condicionó su preparación para el Tour de Francia.
Durante el Tour de 2022 cayó en el descenso del Col de Spandelles mientras atacaba a Jonas Vingegaard. El danés lo esperó y ambos se dieron la mano en una recordada muestra de respeto.
En la Strade Bianche de 2025 salió proyectado fuera de la carretera durante un descenso. Pese a los golpes y abrasiones, regresó, atacó y ganó la carrera.
También cayó cuando disputaba la victoria en la París-Roubaix de 2025 y terminó segundo detrás de Mathieu van der Poel.
Este mismo año sufrió otro accidente en la Milán-San Remo. Continuó sin saber que el cuadro de su bicicleta estaba agrietado y que el freno trasero rozaba. Aun así, terminó ganando la prueba.
La caída en la Vuelta es diferente: por primera vez un accidente lo obliga a abandonar una gran vuelta y amenaza seriamente el resto de su temporada.
Su participación en el Mundial de Canadá, el Campeonato Europeo y el Giro de Lombardía queda ahora en duda.
El peligro permanente del ciclismo
El caso vuelve a mostrar la vulnerabilidad de los ciclistas profesionales.
Dentro de un pelotón que rueda a gran velocidad y con pocos centímetros de separación, una piedra, el toque de una rueda o un pequeño movimiento lateral puede provocar una caída colectiva.
El ciclismo ha dejado casos dramáticos. Chris Froome sufrió en 2019 fracturas de fémur, costillas, codo, esternón y vértebras después de chocar contra una pared durante un reconocimiento.
Egan Bernal estuvo cerca de perder la vida en 2022 al impactar contra un autobús estacionado mientras entrenaba en Colombia.
En 2024, Jonas Vingegaard, Remco Evenepoel y Primož Roglič quedaron involucrados en la misma caída durante la Vuelta al País Vasco. Los tres tuvieron que abandonar.
Estos accidentes explican por qué, ante una conmoción cerebral y una fractura cervical, el resultado deportivo debe pasar inmediatamente a un segundo plano.
¿Quién debería ganar ahora la Vuelta?
La clasificación general quedó encabezada por Enric Mas:
1. Enric Mas, líder.
2. Primož Roglič, a 1 minuto.
3. Felix Gall, a 1 minuto y 11 segundos.
4. Sepp Kuss, a 2 minutos y 15 segundos.
5. Oscar Onley, a 2 minutos y 16 segundos.
6. Richard Carapaz, a 2 minutos y 22 segundos.
Por posición y rendimiento, Mas debe ser considerado el nuevo favorito.
El español fue el único corredor capaz de acompañar a Pogačar durante la sexta etapa y ha terminado segundo en la Vuelta en tres oportunidades. A sus 31 años se encuentra ante la mejor posibilidad de su carrera para conquistarla.
En un gesto de respeto, Mas decidió no vestir el maillot rojo en el podio después del abandono del esloveno.
Su principal amenaza será Roglič. El corredor de Red Bull-Bora ha ganado la Vuelta cuatro veces y se encuentra únicamente a un minuto. Mas posee la ventaja y parece estar escalando mejor, pero Roglič cuenta con mayor experiencia y es superior en la contrarreloj.
Felix Gall aparece como una amenaza seria en la montaña, mientras que Kuss y Carapaz ya saben lo que significa ganar una gran vuelta. Onley, de 23 años, representa la sorpresa juvenil.
La llegada al Alto de Aitana será la primera gran prueba después de la salida de Pogačar y mostrará si Mas puede defender el liderato o si Roglič comenzará inmediatamente su ofensiva.
Pogačar no perdió la Vuelta por falta de fuerza. Tampoco fue derrotado por un rival en la montaña. Su desafío terminó en una etapa plana, cuando aparentemente no sucedía nada.
La carrera perdió a su principal estrella, pero quedó completamente abierta.
Enric Mas es ahora el hombre que debería ganar por su ventaja y el nivel mostrado. Roglič es el rival más peligroso por experiencia y capacidad contra el reloj.
Mientras ellos luchan por el maillot rojo, Pogačar inicia otra carrera mucho más importante: recuperarse del accidente más grave de su trayectoria.
