El intento por devolver al deporte costarricense el patrocinio de las empresas de bebidas alcohólicas sufrió un inesperado revés legislativo, pero la iniciativa está lejos de llegar a su fin.
Aunque el expediente 23.216 quedó archivado al vencer el plazo reglamentario para su tramitación, varios diputados ya trabajan en una nueva propuesta que buscará corregir los cuestionamientos jurídicos y políticos que frenaron el avance de la reforma.
La noticia cambia el panorama. Más que el cierre definitivo de un proyecto, lo ocurrido obliga prácticamente a reiniciar el proceso legislativo.
Un expediente que se quedó sin tiempo
La iniciativa había logrado un importante respaldo en el plenario legislativo.
El pasado 8 de junio obtuvo 41 votos favorables en primer debate, una mayoría que reflejaba el interés de distintas bancadas por abrir nuevas fuentes de financiamiento para las organizaciones deportivas del país. Sin embargo, antes de llegar a la votación definitiva, una consulta planteada ante la Sala Constitucional suspendió el trámite. Mientras el expediente permanecía a la espera del criterio constitucional, venció el plazo reglamentario de cuatro años y el proyecto quedó automáticamente archivado.
El siguiente paso ya está en marcha
El diputado Royner Mora confirmó que la intención es volver a presentar una iniciativa, pero con un alcance más amplio que el texto original.
Entre los cambios que se analizan figura la creación de un fondo específico para fortalecer el deporte social y el deporte infantil, además de incorporar observaciones realizadas por distintas fracciones legislativas y atender los criterios constitucionales que han surgido alrededor del tema.
En otras palabras, el objetivo no sería simplemente revivir el expediente archivado, sino presentar una versión más robusta que tenga mayores posibilidades de convertirse en ley.
¿Qué buscaba la reforma?
La propuesta pretendía modificar el artículo 12 de la Ley de Regulación y Comercialización de Bebidas con Contenido Alcohólico.
Actualmente existe una prohibición para que las marcas de licor aparezcan vinculadas a equipos, federaciones, asociaciones y ligas deportivas.
La reforma abría la posibilidad de que las competencias y organizaciones de categoría mayor pudieran recibir patrocinio de estas empresas, mientras mantenía restricciones para las ligas donde participan personas menores de edad y dejaba en manos del Ministerio de Salud la supervisión de la publicidad relacionada con bebidas alcohólicas.
Un debate que seguirá vigente
La discusión trasciende el aspecto deportivo.
Quienes respaldan la iniciativa sostienen que el deporte costarricense necesita nuevas fuentes de inversión privada para fortalecer a atletas, federaciones e infraestructura.
Sus detractores consideran que flexibilizar la publicidad de bebidas alcohólicas representa un retroceso en materia de salud pública y protección de la niñez, argumentos que ya habían sido señalados anteriormente por la Sala Constitucional en proyectos similares.
Por ahora, el expediente quedó atrás. Sin embargo, el tema volverá a la corriente legislativa con un nuevo proyecto que buscará superar los obstáculos que impidieron convertir esta propuesta en ley.
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