El Departamento de Justicia de los Estados Unidos (DOJ) presentó una moción judicial formal en la que se opone a la solicitud de Eduardo Li para anular su condena por el caso de corrupción internacional conocido como FIFAGate.
Los fiscales estadounidenses argumentaron que las sentencias dictadas contra los exdirigentes de fútbol latinoamericanos deben mantenerse en firme. El Departamento de Justicia alegó que existen múltiples fundamentos de procedimiento para rechazar la petición de Li.
Li, expresidente de la Federación Costarricense de Fútbol, había presentado un recurso extraordinario en julio de 2026 basándose en un vuelco legal reciente.
Su defensa usó como argumento que el DOJ retiró cargos previos contra el exejecutivo de Fox, Hernán López, al determinar que los sobornos comerciales cometidos en el extranjero no califican como delitos federales en EE. UU. Sin embargo, el gobierno de EE. UU. aclaró que esa desestimación previa fue un acto de "capacidad discrecional" que no aplica de forma automática al resto de los condenados.
Millonario reclamo económico
El principal objetivo de Li al buscar revocar su sentencia es limpiar su nombre institucional y recuperar aproximadamente $668.000 dólares (más de ₡300 millones de colones) que le fueron confiscados o pagados en penalizaciones tras declararse culpable en 2016. El rechazo de la Fiscalía bloquea temporalmente esta devolución económica.
Otros implicados en la misma negativa
La oposición de la justicia estadounidense no solo afecta al costarricense, sino también a las solicitudes de otros cuatro exdirigentes procesados en el mismo caso: Juan Ángel Napout (Paraguay), Alfredo Hawit (Honduras), Reynaldo Vásquez (El Salvador) y los herederos del fallecido José María Marín (Brasil).
Próximos pasos procesales
La jueza federal del caso, Pamela K. Chen, otorgó a los equipos de defensa un plazo para responder formalmente a este pronunciamiento del Departamento de Justicia. Las réplicas y argumentos de Li y los demás exdirigentes deberán ingresarse antes del 27 de agosto de 2026. De mantenerse la condena firme en EE. UU., Li continuará también con la inhabilitación de por vida impuesta por la FIFA para ejercer cualquier cargo relacionado al fútbol.





