El creador de contenido costarricense Johan Sandí, conocido popularmente como “El Manudito”, relató la angustiante experiencia que ha vivido en Israel tras el aumento del conflicto militar entre ese país e Irán.
Sandí se encuentra de vacaciones en Medio Oriente y llegó a territorio israelí justo cuando comenzaron a registrarse movimientos militares y alertas de seguridad.
El tico explicó que se encontraba en el aeropuerto de Tel Aviv cuando empezaron a sonar las alarmas que obligaron a evacuar a las personas hacia zonas de protección.
“Pasamos migración, todo normal hasta ahí, pero empezaron a sonar las alarmas y se hizo un movimiento militar bastante fuerte dentro del aeropuerto. Nos metieron a todos en un búnker bajando un montón de gradas. Ahí estuvimos como 45 minutos”, relató.
Posteriormente, las autoridades informaron que el espacio aéreo estaba cerrado debido a la situación bélica.
“Nos dijeron que estábamos en zona de guerra y que lo que teníamos que hacer era buscar hotel”, explicó el creador de contenido.
Ya instalado en el lugar donde se hospeda, Sandí recibió instrucciones claras: cada vez que sonaran las sirenas debía trasladarse inmediatamente a los búnkers subterráneos habilitados para la protección de la población.
Incluso contó que en una ocasión tuvo que resguardarse mientras buscaba dónde comer.
“Uno no sabe cuándo le cae un pedazo de algo… se escuchan estruendos, no les voy a mentir. Se dice que esto puede escalar, pero uno está donde tiene que estar, agarrados de Dios y acatando las normas”, comentó.
El costarricense afirmó que, a pesar del temor, intenta mantener la calma en medio de una experiencia que califica como única.
“Si uno sale de esta son historias que contar y de agradecer lo que tenemos en Costa Rica”, señaló.
El conflicto en la región se intensificó luego de que Israel y Estados Unidos bombardearan sectores de Irán este sábado 28 de febrero, situación que mantiene en alerta a gran parte del mundo.
Sandí incluso aseguró que las sirenas “calan”, aunque mantiene su característico sentido del humor.
“Hierba mala nunca muere… los ticos somos de cojones”, concluyó.




