His house
Horror, suspenso y cine social se juntan en His house, una de las películas de terror más recomendables del último tiempo.
Después de debutar con éxito en el Festival de Sundance, Netflix la estrenó en todo el mundo en octubre pasado, sorprendiendo con la vuelta que el debutante director británico Remi Weekes le da al subgénero de la casa embrujada.
Pasan cosas muy extrañas en el hogar que el gobierno les entrega a Rial (Wunmi Mosaku) y Bol (Sope Dirisu), una pareja que salió forzadamente de Sudán del Sur, escapando de la guerra que devastaba a su país.
En un barrio empobrecido de Londres, intentan comenzar una nueva vida, pero sus planes los frenan los ruidos, voces y criaturas que aparecen entre las paredes de la casa y que los llevan al borde la locura.
No son ratas ni alimañas los que los atormentan, sino el dolor, los traumas y la culpa que los persiguen en la forma que Rial atribuye a brujos que son parte de las creencias de su pueblo.
Un relato que se vuelve más angustiante a medida que avanza el metraje y que por la vía del terror aborda el racismo, el desarraigo y la drama de la inmigración forzada.