La grave caída de Tadej Pogačar en la octava etapa de la Vuelta a España provocó una ola de solidaridad entre corredores, técnicos y medios internacionales.
El esloveno abandonó cuando lideraba con una ventaja cercana a los cuatro minutos. Sufrió una fractura desplazada de clavícula izquierda, una fractura estable de la vértebra cervical C7, una conmoción cerebral y múltiples abrasiones.
La carrera quedó abierta, pero nadie celebró la salida del gran favorito.
El pelotón decidió esperarlo
Cuando se conoció la caída, los propios ciclistas redujeron la velocidad para darle a Pogačar la posibilidad de regresar. La competencia solamente se reactivó después de confirmarse su abandono.
El estadounidense Lawrence Warbasse describió un ambiente pesado dentro del grupo.
“Todos estábamos un poco tristes. Es una forma muy triste de terminar”, señaló el corredor del Tudor.
Warbasse admitió que la Vuelta cambió totalmente, pero aclaró que ningún rival quería beneficiarse de un accidente.
Enric Mas no quiso celebrar
Enric Mas heredó el liderato y se convirtió en el primer español desde 2018 que encabeza la clasificación de la Vuelta.
Sin embargo, decidió no vestir el maillot rojo durante la ceremonia del podio como muestra de respeto hacia Pogačar.
“Es una gran pena. Ahora asumiré la responsabilidad”, manifestó el ciclista de Movistar, quien deseó una rápida recuperación al esloveno.
Mas había sido el único capaz de acompañar a Pogačar en la sexta etapa y ahora cuenta con un minuto de ventaja sobre Primož Roglič.
Coquard ganó en medio de la tristeza
El francés Bryan Coquard consiguió en Xeraco su primera victoria en una gran vuelta después de 13 años como profesional.
Pero incluso su celebración estuvo condicionada por el accidente.
“Recordaré este día por mi victoria, pero también estaré muy triste por él”, expresó el ciclista del Cofidis.
Coquard relató que vio una bicicleta salir proyectada dentro del pelotón. Minutos después recibió la noticia de que Pogačar había abandonado.
El UAE pide pensar en la persona
Joxean Fernández Matxin, director del UAE Team Emirates, ofreció la reflexión más emotiva.
“Ahora debemos estar con Tadej, la persona”, declaró.
Matxin evitó buscar responsables y explicó que Pogačar intentó continuar, pero el fuerte dolor en el hombro se lo impidió.
“No hablamos del campeón ni del líder de la Vuelta. Necesitamos acompañarlo más en los momentos malos que en los buenos”, agregó.
Los compañeros del esloveno cruzaron la meta y se dirigieron directamente al autobús, sin detenerse ante los periodistas.
Brennan cuestiona los riesgos
El británico Matthew Brennan señaló que durante la etapa algunos corredores asumieron peligros innecesarios y se comportaron como si fueran “superhéroes”.
Aunque el accidente ocurrió en una carretera amplia y recta, el pelotón circulaba rápidamente y numerosos equipos luchaban por colocar adelante a sus líderes antes de la subida.
La televisión belga Sporza identificó una pequeña piedra como posible causa. Pogačar aparentemente no la habría observado mientras bebía agua, pero el UAE todavía no confirma definitivamente esa versión.
La prensa europea: una Vuelta “huérfana”
Los medios italianos calificaron el abandono como un hecho clamoroso y destacaron que Pogačar nunca había quedado fuera de una gran vuelta.
En España, AS consideró que la caída dejó “huérfana” a la competencia. La prensa francesa resaltó la tristeza de Coquard y el respeto mostrado por todo el pelotón.
En Eslovenia se habló de una jornada devastadora, aunque Roglič queda ahora segundo y con posibilidades de alcanzar su quinta victoria en la Vuelta.
La carrera ganó incertidumbre, pero perdió a su principal figura.
Mas, Roglič, Felix Gall, Sepp Kuss, Oscar Onley y Richard Carapaz vuelven a tener opciones. No obstante, la reacción general no fue de alivio por el final del dominio de Pogačar, sino de preocupación por su estado.
El título tendrá otro dueño. La prioridad ahora es que el esloveno pueda recuperarse completamente.
