Gianni Infantino cerró una semana complicada. A la oposición de la UEFA y la Concacaf contra su plan de vender una parte del Mundial a inversores privados, se sumó ahora la Confederación Asiática de Fútbol, con un respaldo público a las dos federaciones.
La diferencia está en el tono. Las 55 federaciones europeas llegaron a amenazar con boicotear los torneos organizados por la FIFA. Los asiáticos, en cambio, expresaron su rechazo sin llegar a ese extremo, aunque igual de firmes en el fondo.
El plan busca crear una filial comercial de 20.000 millones de dólares para manejar el Mundial y otros torneos de la FIFA. Detrás de la operación están el banco JP Morgan y una firma de inversión vinculada a Joshua Kurschner, hermano del yerno de Donald Trump.
La polémica también golpeó puertas adentro de la FIFA. Carlos Cordeiro, asesor cercano de Infantino y enlace con la Casa Blanca para el Mundial 2026, renunció apenas se conoció el plan y lo calificó como un mal negocio para el fútbol.
Para la Confederación Asiática, el asunto va más allá del dinero. Su reclamo apunta directo a Infantino: exige más transparencia y consulta real a las federaciones antes de avanzar en decisiones de este calibre.
El mismo jueves en que estalló el escándalo, la FIFA lanzó otro anuncio: estudiará ampliar el Mundial de 48 a 64 selecciones desde 2030. La firma que hará ese análisis debe quedar definida antes del 14 de agosto, con un plazo máximo de cuatro semanas.
La fecha no es casual. Ese estudio estaría listo antes de que las federaciones voten sobre la venta de acciones del Mundial, y un torneo más grande solo aumenta el valor del negocio para los inversores interesados en comprarlo.
No todas las federaciones están en la misma línea. Mientras la Concacaf rechazó el plan en bloque, México prefirió un camino más cauto: anunció que analizará la propuesta antes de definir su postura.
Con tres confederaciones en su contra, una renuncia de peso y un anuncio paralelo que despierta sospechas por su momento, Infantino atraviesa uno de los tramos más difíciles de su gestión al frente del fútbol mundial.

