
La costarricense Karina Dyner está construyendo una historia poco convencional. A sus 24 años compite internacionalmente en esgrima, ha estudiado en dos prestigiosas universidades de Estados Unidos y ha desarrollado experiencia profesional vinculada a organismos internacionales, derechos humanos y política global.
Ahora tiene otro gran objetivo marcado en el calendario: clasificarse a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
El prestigioso diario francés L’Équipe dedicó este martes un amplio reportaje a la costarricense, destacando precisamente esa doble vida entre el deporte de alto rendimiento y una carrera académica y profesional que la ha llevado hasta Nueva York.
La historia de Dyner no comenzó recientemente. Integra la selección mayor de Costa Rica desde que tenía apenas 12 años y durante su adolescencia tuvo que buscar fuera del país parte de las condiciones necesarias para continuar creciendo en un deporte con recursos limitados a nivel nacional.

De Costa Rica a Europa y Estados Unidos
Dyner comenzó a competir con el Club de Esgrima San José y posteriormente recibió preparación del entrenador polaco Jerzy Konczalski. También pasó temporadas en Hungría para acercarse al nivel competitivo europeo.
Su progresión fue rápida.
En marzo de 2018 llegó a ocupar el puesto 12 del ranking mundial juvenil de espada, siendo en aquel momento la mejor representante del continente americano.
Ese mismo año representó a Costa Rica en los Juegos Olímpicos de la Juventud de Buenos Aires 2018, compitiendo en espada femenina.
Después apareció una oportunidad que terminaría modificando tanto su carrera deportiva como académica: Estados Unidos.
Una carrera destacada en Ohio State
La costarricense fue reclutada por Ohio State University, una de las grandes potencias del deporte universitario estadounidense.
Los números confirman que su paso por Ohio no fue simplemente académico.
En la temporada 2023-24 consiguió 36 victorias en enfrentamientos duales, fue quinta en los regionales de la NCAA, ganó bronce en el campeonato de la Central Collegiate Fencing Conference y recibió reconocimiento como integrante del segundo equipo All-Midwest Region.
Además, terminó novena en el Campeonato Panamericano Senior de 2024.
Paralelamente obtuvo su licenciatura en Ciencias Políticas en 2024 y acumuló reconocimientos académicos como Academic All-Big Ten, Big Ten Distinguished Scholar y USFCA Scholar of Distinction.
Nueva York abrió otra puerta
Después llegó un nuevo desafío.
Dyner ingresó a New York University (NYU) para realizar una maestría en Asuntos Globales, enfocándose en Derecho Internacional y Derechos Humanos.
Ella misma explicó cuando anunció su llegada a NYU que también tendría una concentración vinculada al sistema de Naciones Unidas y que continuaría simultáneamente su carrera deportiva.
Y nuevamente respondió en la pista.
Durante la temporada 2024-25 registró 40 victorias y 21 derrotas, siendo la integrante del equipo de NYU con más triunfos en espada. También obtuvo reconocimiento All-Region de la USFCA.
Recientemente completó su maestría con una tesis distinguida mientras continuaba trabajando, entrenando y compitiendo.
De la esgrima a los organismos internacionales
Aquí aparece una de las particularidades que llamó especialmente la atención de L’Équipe.
Mientras mantiene su preparación deportiva, Dyner ha desarrollado una carrera relacionada con asuntos internacionales.
Ha realizado prácticas vinculadas a Naciones Unidas y actualmente su perfil profesional registra experiencia en el Foro Económico Mundial, precisamente en Nueva York.
Anteriormente también trabajó en asuntos políticos en Ohio y participó como activista de la Ohio Women’s Alliance.
Su interés académico se concentra especialmente en derechos humanos, igualdad de género y en la relación entre el deporte y las estructuras políticas internacionales.
De ahí que su futuro pueda terminar vinculado incluso a la administración deportiva internacional.
L’Équipe recoge una llamativa valoración sobre ella: personas de su entorno universitario consideran que por su preparación, inteligencia y red de contactos podría terminar ocupando en el futuro importantes posiciones dentro del movimiento olímpico.

“No se puede vivir del deporte”
Pero detrás de esa impresionante hoja de vida también aparece una realidad mucho más cercana al deporte costarricense.
Dyner reconoce que desarrollar una disciplina minoritaria desde Costa Rica obliga a buscar alternativas.
“La realidad para la mayoría de los atletas en nuestro país es que no se puede vivir del deporte”, explicó al diario francés.
Esa circunstancia explica parcialmente por qué nunca quiso escoger entre universidad y esgrima.
Su objetivo fue utilizar ambas.
El deporte le permitió acceder a universidades y oportunidades internacionales, mientras sus estudios le ofrecen una carrera profesional que puede continuar cuando termine su etapa competitiva.
Campeona centroamericana
Y mientras avanzaba académicamente, tampoco abandonó los resultados deportivos.
En los Juegos Centroamericanos Guatemala 2025 conquistó la medalla de oro en espada individual femenina, derrotando en la final a la panameña Alessandra Aicardi.
Además, Costa Rica ganó el oro por equipos en espada femenina con Dyner, Isabella Sayagués, Luna Mia Fernández y Daniela Jurado, superando a Panamá 45-27 en la final.
Su trayectoria internacional incluye además participación en los Juegos Panamericanos de Lima 2019 y Santiago 2023.
Su ranking mundial muestra una carrera de altibajos
La Federación Internacional de Esgrima permite observar otra dimensión interesante de su trayectoria.
Dyner llegó al puesto 66 del mundo senior en la temporada 2022-23, el mejor ranking de su carrera reciente.
Posteriormente terminó 100 en 2023-24 y 145 en 2024-25. En la actual temporada 2025-26, la página oficial de la FIE consultada recientemente la situaba en el puesto 133 mundial, con 11,625 puntos.
Es decir, todavía existe una distancia considerable respecto a las mejores espadistas del planeta.
Y ahí aparece el próximo desafío.

Los Ángeles 2028, el gran sueño
Karina Dyner ya conoce una experiencia olímpica juvenil, pero ahora quiere llegar al escenario mayor.
Los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028 son su gran objetivo deportivo.
Su entrenador Guillermo Madrigal explicó a L’Équipe que conseguirlo requerirá aumentar todavía más la disciplina y carga de trabajo.
Dyner tampoco esconde las dificultades.
Entrenar al máximo nivel mientras estudia y trabaja implica jornadas muy exigentes. En Nueva York llegó a trasladarse en metro cargando su equipo de esgrima mientras dividía el día entre compromisos profesionales y entrenamiento.
Pero precisamente esa combinación define su carrera.
A los 24 años, la costarricense puede mostrar títulos centroamericanos, participación panamericana, experiencia olímpica juvenil, una carrera universitaria en Ohio State, una maestría en NYU y experiencia profesional ligada a importantes organismos internacionales.
Ahora intenta añadir una pieza que todavía falta.
Los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
Y quizá una frase suya recogida por L’Équipe resume mejor toda su historia: “¿Sin la esgrima habría terminado en Estados Unidos o en Nueva York?”
Probablemente esa pregunta no tenga una respuesta definitiva. Lo que sí está claro es que Dyner convirtió un deporte minoritario en Costa Rica en una herramienta para abrirse camino dentro y fuera de las pistas.
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