La derrota 1-0 de Liga Deportiva Alajuelense ante Luis Ángel Firpo dejó al campeón defensor de la Copa Centroamericana tercero en el grupo A, pero el marcador incluso resulta corto cuando se revisa el comportamiento estadístico del partido.
Los datos recopilados por plataformas de estadísticas muestran una diferencia importante en producción ofensiva: Firpo remató 16 veces y Alajuelense solamente 4. De esos intentos, los salvadoreños colocaron cuatro a portería y los rojinegros apenas uno.
El resultado dejó además una situación muy apretada en el Grupo A: Firpo, Plaza Amador y Alajuelense tienen seis puntos, aunque los manudos aparecen terceros por el gol diferencia.
La posesión esconde lo que realmente ocurrió
Una lectura únicamente desde la posesión podría llevar a pensar en un encuentro equilibrado.
Firpo tuvo un 52% y Alajuelense un 48%. Incluso la Liga registró una precisión de pase ligeramente superior: 80% contra 78%.
Pero cuando se analiza qué hizo cada equipo con la pelota, el panorama cambia.
Firpo completó 12 pases clave, mientras Alajuelense registró únicamente cuatro. Los salvadoreños realizaron 17 centros contra nueve de los rojinegros y produjeron la única ocasión catalogada estadísticamente como clara del encuentro.
En otras palabras, Alajuelense tuvo la pelota durante prácticamente la mitad del partido, pero generó muy poco con ella.
16-4: la estadística que retrata el partido
La diferencia de remates resulta especialmente fuerte para un equipo acostumbrado a asumir protagonismo en Centroamérica.
Firpo: 16 remates.
Alajuelense: 4.
Los locales tuvieron nueve disparos desviados, cuatro a portería y otros tres bloqueados.
La Liga terminó con un solo remate entre los tres palos, tres desviados y ninguno bloqueado. Tampoco registró una ocasión clara.
El dato ayuda a entender por qué los cambios realizados por Ismael Rescalvo al descanso no consiguieron transformar completamente el encuentro.
Jeison Lucumí y Creichel Pérez salieron para dar ingreso a Anthony Hernández y Ángel Zaldívar. Más tarde también entraron John Paul Ruiz y Aarón Salazar.
La Liga modificó piezas, pero nunca consiguió multiplicar verdaderamente sus situaciones de gol.
Washington Ortega sostuvo a los rojinegros
Dentro de ese contexto aparece una de las figuras más importantes de Alajuelense: Washington Ortega.
Firpo comenzó amenazando desde los primeros minutos y el guardameta uruguayo respondió en momentos importantes para mantener a su equipo en partido.
La crónica del encuentro destaca precisamente el trabajo de Ortega durante un primer tiempo en el que el conjunto dirigido por el costarricense Marvin Solano fue más agresivo y generó las mejores oportunidades.
El gol finalmente llegó al cierre de la primera parte.
Styven Vásquez marcó al minuto 45 luego de una acción ofensiva de Firpo y dejó a los salvadoreños con una ventaja que terminaron administrando durante todo el complemento.
Alajuelense perdió el combate por el suelo
Otro apartado permite comprender las dificultades rojinegras.
Firpo ganó 28 duelos terrestres, equivalentes al 62%, mientras Alajuelense consiguió solamente 18, para un 39%.
La Liga sí tuvo mejores números en el juego aéreo: ganó 22 duelos contra 17 de su rival.
Pero el dominio por abajo estuvo del lado salvadoreño.
También resulta llamativa la estadística del regate.
Alajuelense intentó 12 regates, el doble de los seis realizados por Firpo, pero solamente completó tres.
Su efectividad fue de apenas 25%.
Firpo también completó tres, pero necesitó únicamente seis intentos para conseguirlo.
Es una cifra que puede interpretarse como una señal de las dificultades rojinegras para romper líneas mediante acciones individuales.
Los 34 despejes también dicen mucho
Existe una estadística defensiva particularmente reveladora.
Alajuelense realizó 34 despejes.
Firpo solamente 17.
Además, los salvadoreños registraron 21 entradas contra nueve de la Liga.
Que un equipo como Alajuelense termine duplicando a su adversario en despejes refleja los períodos del partido en los que tuvo que defender y resolver situaciones cerca de su propia área en lugar de establecer el encuentro en campo contrario.
Firpo logró que el campeón centroamericano jugara durante muchos minutos un partido que no quería jugar.
Firpo ejecutó el plan de Marvin Solano
El triunfo también tiene un componente costarricense.
Firpo es dirigido por Marvin Solano, quien consiguió plantearle un partido incómodo a uno de los clubes con mayor presupuesto y profundidad de plantilla de la región.
Su equipo no necesitó dominar ampliamente la posesión para ser superior.
Presionó, ganó una buena cantidad de duelos, produjo más pases peligrosos y, fundamentalmente, consiguió que Alajuelense generara apenas cuatro disparos durante todo el encuentro.
La propia Concacaf destacó que el resultado llevó a Firpo al primer lugar del Grupo A y dejó a tres equipos empatados con seis unidades.
Una derrota que obliga a la Liga
Alajuelense había comenzado su participación venciendo 1-0 a Xelajú y posteriormente derrotó 3-1 al Diriangén en Nicaragua. Llegó a El Salvador con la posibilidad de asegurar su clasificación, pero desperdició la oportunidad.
Ahora la presión aumenta.
Firpo suma seis puntos con diferencia de +4, Plaza Amador tiene seis con +2 y Alajuelense también seis con +2.
La última jornada determinará cuáles dos continúan hacia los cuartos de final.
Y más allá de las matemáticas, el partido en El Salvador deja una advertencia para Ismael Rescalvo.
La Liga puede perder un encuentro. Lo preocupante es hacerlo produciendo cuatro remates, uno solo a portería, cero ocasiones claras y cuatro pases clave, mientras su adversario genera 16 disparos y obliga a la defensa rojinegra a efectuar 34 despejes.
El 1-0 fue la diferencia en el marcador.
Los números muestran que la diferencia en el funcionamiento fue bastante mayor.


