La salida de Óscar “Machillo” Ramírez continúa generando repercusiones dentro de Liga Deportiva Alajuelense y ahora abrió un nuevo capítulo de diferencias entre dos figuras históricas de la institución: el presidente rojinegro, Joseph Joseph, y el exdirigente Raúl Pinto.
En medio del proceso de reestructuración que vive el club tras la eliminación en el Torneo Clausura 2026, Pinto realizó declaraciones en las que cuestionó algunas decisiones relacionadas con la salida del estratega manudo y el rumbo deportivo de la institución.
Sin embargo, Joseph Joseph salió al paso de esos señalamientos y dejó claro que la realidad fue distinta a la planteada por el exjerarca liguista.
El presidente manudo insistió en que la salida de Óscar Ramírez obedeció a circunstancias analizadas internamente y que el club actuó conforme a los objetivos deportivos trazados para la temporada. Además, defendió el trabajo realizado por la actual administración y recalcó que las decisiones se toman de manera colegiada dentro de la Junta Directiva.
Las diferencias entre ambos dirigentes llaman la atención porque hace apenas un año habían unido fuerzas dentro del movimiento oficialista que gobierna actualmente a la institución rojinegra. Sin embargo, tras la reciente renuncia de Pinto a la Junta Directiva, los criterios parecen haberse distanciado significativamente.
La controversia surge en un momento de cambios profundos para Alajuelense, que además de buscar un nuevo entrenador, también enfrenta movimientos internos de cara a la próxima asamblea de asociados.
Diversas informaciones apuntan a que Raúl Pinto trabaja en la conformación de un nuevo bloque con el objetivo de regresar a puestos de poder dentro de la institución, lo que podría generar una nueva disputa política en los próximos meses.
Mientras tanto, la prioridad inmediata para la dirigencia encabezada por Joseph Joseph es definir al sucesor de Óscar Ramírez y encaminar el proyecto deportivo para el segundo semestre del año, en busca de recuperar protagonismo tanto en el campeonato nacional como en los torneos internacionales.
La situación evidencia que, además de los desafíos deportivos, Alajuelense también vive un período de tensión interna que mantiene atentos a los socios y aficionados rojinegros.




