
Científicos producen más de 2,5 millones de embriones al año ante el alarmante deterioro de los arrecifes del país caribeño
Ante la rápida desaparición de sus arrecifes, República Dominicana está recurriendo a una sorprendente técnica de reproducción asistida, similar a la fecundación in vitro, para producir millones de nuevos corales en laboratorios.
El proyecto es desarrollado por la Fundación Dominicana de Estudios Marinos (FUNDEMAR) en Bayahibe, donde científicos y conservacionistas recolectan óvulos y espermatozoides liberados por corales saludables para realizar una fertilización controlada.
Los embriones permanecen inicialmente en tanques especiales y posteriormente son trasladados a viveros submarinos. Allí crecen sobre pequeñas estructuras hasta alcanzar la fortaleza necesaria para ser colocados en los arrecifes naturales.
Aunque muchas personas los confunden con plantas, los corales son animales. Una vez al año, pocos días después de la luna llena, liberan millones de células reproductivas que transforman temporalmente el agua en una especie de “Vía Láctea” submarina.
Más de 2,5 millones de embriones por año
El laboratorio dominicano produce anualmente más de 2,5 millones de embriones de coral mediante este procedimiento.
Sin embargo, únicamente alrededor del 1% sobrevive después de ser colocado en el océano. Aunque el porcentaje parece reducido, los especialistas explican que supera las posibilidades actuales de reproducción natural en los arrecifes más deteriorados.
El problema es que las colonias saludables se encuentran cada vez más alejadas unas de otras. Esto reduce las probabilidades de que los óvulos liberados por un coral entren en contacto con el esperma de otro durante el periodo reproductivo.
La reproducción asistida también permite mantener una mayor diversidad genética, una ventaja frente a otros métodos de restauración que consisten en fragmentar y clonar corales ya existentes.
Una situación crítica
Los monitoreos realizados por FUNDEMAR determinaron que aproximadamente el 70% de los arrecifes dominicanos posee menos de un 5% de cobertura coralina viva.
El calentamiento del océano, los episodios de blanqueamiento, las enfermedades, la contaminación y la actividad humana están entre las principales amenazas.
El aumento de la temperatura obliga a los corales a expulsar las algas microscópicas que les proporcionan alimento y color. Si el calor se mantiene durante demasiado tiempo, terminan muriendo.
FUNDEMAR posee dos viveros especializados en reproducción asistida y trabaja junto con organizaciones internacionales para duplicar la capacidad de producción de larvas en República Dominicana y extender estas técnicas a otros puntos del Caribe.
Los arrecifes no solo albergan miles de especies marinas. También actúan como barreras naturales contra el oleaje y las tormentas, sostienen la pesca y representan una parte fundamental del turismo caribeño.
Aunque los científicos advierten que la restauración no sustituye la necesidad de combatir el cambio climático, el nacimiento de millones de “bebés coral” ofrece una esperanza para ecosistemas que se encuentran al borde del colapso.
MÁS INFORMACIÓN



