
El reconocido periodista nicaragüense Edgar Tijerino comparte una reflexión íntima y honesta sobre la edad, la fragilidad y el sentido de la vida cuando el tiempo ya no se mide en proyectos lejanos, sino en cada amanecer. Un texto cargado de realismo, memoria y gratitud por seguir de pie.
82 AÑOS… NO SÉ MAÑANA
Edgar Tijerino M.
17 febrero 2026
¿En qué momento uno entra al realismo sobre su inevitable acercamiento al final de su vida?… Muchos dirán que depende del nivel de adrenalina que tenga el optimismo. Puede ser, pero independientemente de eso, el YO NO SE MAÑANA, estará ahí, “en la vuelta de la esquina” como decía mi abuelo, y mi padre no admitía. Mañana 17 llegó a los 82 años. En ningún momento de mi juventud, imaginé llegar tan largo. Gracias a Dios, diría mi madre tan religiosa. Escribo estas líneas antes de acostarme, porque como dice mi amigo Luis Enrique, el sobrino del Grande, el hijo de Chico Luis, NO SE MAÑANA.
No seas pesimista, me dicen amigos, colocando sobre el tapete lo optimista, alegre, confiado y creyente en mi mismo que he sido. Pero todos nos acabamos, y en mi caso, eso casi ocurre dos veces el año pasado, lo cual me colocó bruscamente de frente a la realidad sobre un futuro, cada vez más reducido. ¿Cuándo estás lo suficientemente viejo para tirar la toalla y que te bajen a tierra? Nadie lo sabe. Es uno de los grandes misterios. Las advertencias que se reciben después de transitar más de 80 años por este mundo tan cambiante y en muchas ocasiones tan cruel, nos hace estar preparados.
¿Qué es lo que me alegra?… Estar haciendo lo que más me gusta, escribir cada día una, dos y hasta tres columnas en Facebook —mi último refugio—, y sobre todo, revisar, apuntar, y hablar comunicándome con escuchas. Eso me hace creer —aunque no sea cierto— que todo sigue igual. Hay algo que la familia no puede ocultar, su preocupación cada vez mayor, porque uno se cuide y tenga disciplina con los medicamentos y la alimentación. Esa es una tarea dura. Ya he dicho que mi gallo pinto actual es pastillas y cápsulas con arroz. Y es más en serio que en broma.
¿Soy feliz a esta edad?… No, y no… No cuando miras tu vehículo parqueado y sabes que no te dejan manejarlo; no cuando no puedes comer lo que se te antoja, como lo hacía antes; no cuando las ruedas de amigos que tanto disfruté se han desvanecido; no cuando tu organismo no responde a mayores exigencias y tu memoria flaquea; no cuando te cansas intentando leer 100 páginas diarias o viendo videos algo antes tan fácil; no cuando sin percatarte, te duermes en cualquier sitio y a cualquier hora; no cuando utilizas una máscara para dormir y audífonos para escuchar; no cuando la palmazón sale de la Caja de Pandora, y burlesca, te saca la lengua; no cuando eres atacado por enfermedades respiratorias, de circulación, peligro de derrame y diabetes, por aire, mar y tierra; en fin, no cuando te preocupa molestar a los de la familia, que tanto te atienden, y te sientes multiplicador de sus preocupaciones. No sigo con más. Y me pregunto: ¿Es eso pesimismo o realismo?
La biografía de Ernesto Sabato se titula ANTES DEL FIN, la de Robert Graves autor de Yo Claudio es ADIOS A TODO ESO, Hector Abad en la biografía de su padre nos dice EL OLVIDO QUE SEREMOS, en tanto Stefan Zweig mi escritor No 1, se refiere a eso en EL MUNDO DE AYER, y así. Todas escritas alrededor del realismo. No sé mañana 17, pero si estoy aquí, me levantaré muy temprano como todos los días, sonreiré al estar de pie, me bañaré silbando La Palomita Guasiruca, gritaré ¡Estoy vivo!, y seguiré mi agenda laboral que no es igual cada día por tantos temas diversos. Eso sí me hace feliz, y cada nuevo día me inyecta vida, aunque no tenga idea de lo que será mañana.
Si no has pasado de los 80, no entenderás esto.
MÁS INFORMACIÓN
- VIDEO: La frase del argentino Matías Almeyda que le podría costar 12 partidos de suspensión en España
- Neymar con el tiempo en contra para ganarse un lugar en el Mundial
- VIDEO: De forma dolorosa Alexander Vargas pierde extenso invicto del Diriangén y cede terreno en lucha por el liderato en Nicaragua
- Vancouver Whiecaps liderado por Thomas Müller ya está en Costa Rica para enfrentar al Cartaginés



