
El esloveno Tadej Pogacar volvió a demostrar por qué compite contra la historia y no solo contra sus rivales. En su regreso a La Vuelta a España, el esloveno conquistó la primera etapa de montaña en Andorra con un ataque demoledor que le permitió cruzar la meta en solitario y dar un paso gigantesco hacia el título.
Pogacar lanzó su ofensiva a unos 50 kilómetros de la meta, en las duras rampas de Beixalis, un puerto de 6,5 kilómetros con una pendiente media del 8,5 %.
El austriaco Felix Gall intentó responder al acelerón del esloveno, pero terminó cediendo ante la superioridad del líder. Pogacar mantuvo su ritmo y abrió una diferencia que comenzó a hacer prácticamente definitiva la clasificación general.
El esloveno coronó Beixalis en solitario y posteriormente comenzó a afrontar el Coll d'Ordino con una ventaja de 1:52 sobre el grupo perseguidor. A partir de ese momento, la principal incógnita dejó de ser quién ganaría la etapa y pasó a ser cuánto tiempo conseguiría sacar Pogacar a sus principales rivales.
El ataque también le permitió establecer un nuevo registro personal. Con una ofensiva ganadora a aproximadamente 50 kilómetros de la meta, Pogacar protagonizó el ataque decisivo más lejano de su carrera en una gran vuelta.
Su anterior marca estaba en los 43 kilómetros, logrados en la sexta etapa del Tour de Francia 2026, camino de Gavarnie-Gèdre. Antes había conseguido ataques ganadores de 39 kilómetros en La Vuelta 2019 y de 34 kilómetros en el Giro de Italia 2024.
Mientras Pogacar cabalgaba en solitario, Enric Mas asumió el protagonismo en el grupo perseguidor. El ciclista español, que conoce perfectamente las carreteras andorranas y ha encontrado en La Vuelta una de sus mejores carreras, comandó las operaciones entre los aspirantes al podio.
Mas se mostró sólido y marcó el ritmo de un grupo en el que también estaban Felix Gall, Paul Onley, Sepp Kuss y Primoz Roglic, entre otros corredores importantes de la clasificación general.
Los perseguidores consiguieron distanciar a Richard Carapaz, aunque el ecuatoriano no se dio por vencido. Con el apoyo de Widar, Mühlberger y Skjelmose, logró reincorporarse al grupo durante el descenso hacia La Comella.
Sin embargo, todos corrían por un objetivo diferente al de Pogacar. El esloveno había vuelto a exhibir una superioridad abrumadora y, con su ataque lejano en las montañas de Andorra, dejó prácticamente sentenciada la clasificación general de La Vuelta.
Ahora, el gran reto para Pogacar será completar la carrera y añadir otro título a un palmarés que continúa acercándolo a la selecta lista de ciclistas capaces de conquistar las tres grandes vueltas.
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De 'Pogachitar' nada.
— Eurosport.es (@Eurosport_ES) August 25, 2026
𝐃𝐎𝐍 𝐓𝐀𝐃𝐄𝐉 𝐏𝐎𝐆𝐀𝐂𝐀𝐑.
El maillot rojo liquida La Vuelta en Andorra.#LaVuelta26 #LaCasadelCiclismo pic.twitter.com/uWiXs2hK1v
