El reconocido ciclista costarricense Andrey Amador atraviesa uno de los momentos más delicados de su vida luego del grave accidente sufrido el pasado 20 de febrero durante un entrenamiento cerca de playa Bejuco.
En una entrevista concedida a Teletica Deportes, Amador fue claro y directo al referirse a lo ocurrido: “No me acuerdo de nada”.
El propio deportista reconoce que, a diferencia de otras caídas en su carrera, esta vez su memoria no registra absolutamente nada de lo sucedido.
“No sé cómo pasó, si me derrapé o agarré lastre… pero ese día no me acuerdo de nada”, expresó.
Un episodio crítico
El accidente fue de tal magnitud que, según reveló su entorno más cercano, la situación pudo haber tenido un desenlace fatal.
Su esposa, Laura Segú, fue contundente: “Está vivo de milagro”.
Una de las principales hipótesis es que Amador sufrió un desvanecimiento mientras pedaleaba, lo que provocó la caída y posterior pérdida de conciencia.
Incluso, aunque logró comunicarse con su esposa tras el incidente, ese recuerdo también desapareció de su mente.
Secuelas y proceso de recuperación
El exciclista profesional, quien anunció su retiro en noviembre de 2024, permaneció 22 días hospitalizado, primero en el Hospital Calderón Guardia y posteriormente en el Hospital Cima.
Durante ese periodo, enfrentó dificultades cognitivas importantes.
“Me preguntaban el día y el año… y muchas veces fallaba, se me iba entre 2025 y 2026”, relató.
El proceso de recuperación ha sido complejo. Según el terapeuta Fernando Biolley, Amador presenta:
• afectación en la memoria a corto plazo
• deficiencia motora y sensorial en el lado izquierdo del cuerpo
Estas secuelas están asociadas a un evento vascular derivado del accidente.
Un mensaje de vida
A sus 39 años, Andrey Amador se mantiene enfocado en su recuperación, consciente de que el camino es largo y que aún está lejos de cualquier regreso competitivo.
Sin embargo, deja una reflexión que trasciende el deporte:
"Aprovechen el momento, disfrútenlo, vivan y hagan lo que realmente quieren".
Considerado uno de los máximos referentes del ciclismo centroamericano, Andrey Amador hoy enfrenta su reto más importante fuera de las carreteras: su recuperación total.
