La organización de la Copa del Mundo 2026 comienza a generar cuestionamientos en Canadá, luego de que una investigación periodística revelara los altos costos que deberá asumir el país como sede.
Un reportaje de Radio-Canada expone que la factura total para albergar el torneo podría oscilar entre 1.000 y 2.000 millones de dólares, una cifra que recaería principalmente en los contribuyentes.
Un Mundial histórico… pero costoso
Canadá será coanfitrión del Mundial junto a Estados Unidos y México, en un torneo que se disputará del 11 de junio al 19 de julio de 2026.
El país albergará un total de 13 partidos: siete en Vancouver (BC Place) y seis en Toronto (BMO Field), marcando su primera experiencia como sede mundialista.
Sin embargo, detrás de este logro histórico aparecen cifras que generan preocupación en distintos sectores políticos y económicos.
Exigencias de FIFA bajo la lupa
La investigación señala que las condiciones impuestas por la FIFA han sido determinantes en el incremento de los costos.
Entre las solicitudes destacan medidas como la reprogramación o cancelación de eventos culturales y deportivos importantes, incluyendo actividades de gran impacto como el Gran Premio de Fórmula 1, festivales y competencias internacionales.
Estas exigencias ya habían provocado que Montreal desistiera de ser sede, argumentando inicialmente problemas de financiamiento.
La exministra de Turismo de Quebec, Caroline Proulx, fue contundente al señalar que la FIFA estaba siendo “demasiado exigente” en sus condiciones.
Seguridad y beneficios fiscales
Otro de los puntos críticos son los costos de seguridad, que podrían alcanzar desde decenas hasta cientos de millones de dólares.
Estos gastos deberán ser asumidos completamente por Canadá, sin aporte directo de la FIFA.
Además, el organismo internacional cuenta con beneficios fiscales otorgados por el gobierno canadiense, que incluyen exenciones desde 2018 hasta finales de 2028, así como facilidades para socios comerciales, emisoras y participantes del torneo.
Beneficios económicos en duda
Según proyecciones de la FIFA, el impacto económico del Mundial en Canadá podría alcanzar los 3.800 millones de dólares, impulsando sectores como turismo, hotelería y empleo.
No obstante, varios economistas han cuestionado estas cifras, considerándolas infladas o poco realistas.
Factores como el alto costo de las entradas y las dificultades de acceso a los estadios podrían limitar el impacto positivo esperado.
El concejal de Toronto, Josh Matlow, resumió la situación con una frase contundente:
“Muchas personas ganarán mucho dinero con el Mundial, pero no serán los contribuyentes. La FIFA consiguió el mejor trato”.
Debate abierto
El caso de Canadá reabre el debate sobre el verdadero costo de organizar un Mundial y quién asume realmente los riesgos financieros.
A poco más de un año del inicio del torneo, la discusión sobre el balance entre inversión y beneficio sigue más vigente que nunca.




