La denuncia presentada por el Atlético de Madrid contra el Barcelona ante la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), por supuestos contactos con un jugador que tenía contrato en vigor, ya tiene resolución.
El expediente se cerró con una multa de 602 euros para el conjunto azulgrana, con base en el artículo 133 del reglamento federativo, relativo al “incumplimiento de órdenes, instrucciones, acuerdos u obligaciones reglamentarias”.
El artículo establece que este tipo de infracciones, siempre que no estén calificadas como graves o muy graves, se consideran leves y pueden sancionarse con una multa de hasta 602 euros, una inhabilitación o suspensión de hasta dos meses o, al menos, dos encuentros, o la clausura del estadio por un partido.
La resolución tiene como antecedente el caso de Antoine Griezmann en 2019, cuando el Atlético de Madrid denunció al Barcelona ante la RFEF por las gestiones relacionadas con la contratación del delantero francés. En aquella ocasión, el expediente también se resolvió con una sanción económica, aunque la multa fue de 300 euros.
MÁS INFORMACIÓN
- Cinco millones de euros: el precio que frena el sueño del Uno-X con Vingegaard
- Herediano busca la remontada en un Apertura abierto: puntos, calendario y asteriscos marcarán la clasificación
- El Balón de Oro fuera del marcador: la flor de Lamine, la elegancia de Kane y los discursos que dejaron huella
- Real Madrid respira con Fede Valverde: descartan una lesión grave
