
El camerunés Joseph Minala fue una promesa del Lazio, ganó títulos juveniles y llegó a debutar en la Serie A italiana. Doce años después, juega en Malta y asegura que una noticia falsa destruyó oportunidades que nunca pudo recuperar.
En abril de 2014, Joseph Minala estaba viviendo el sueño que lo había llevado desde África, Camerún hasta Italia. Con apenas 17 años, el mediocampista formaba parte del Lazio, uno de los clubes históricos del fútbol italiano, y comenzaba a recibir oportunidades en el primer equipo.
Pero mientras intentaba construir su carrera, una historia falsa empezó a recorrer el mundo: aseguraba que tenía 42 años.
Las fotografías del futbolista se multiplicaron en las redes sociales, acompañadas de burlas y cuestionamientos sobre su verdadera edad. La Federación Italiana de Fútbol investigó el caso y no encontró irregularidades. Su fecha de nacimiento, el 24 de agosto de 1996, quedó respaldada oficialmente.
La aclaración, sin embargo, nunca alcanzó la misma notoriedad que la acusación.
“Todavía hoy sigo pagando las consecuencias de aquello en mi carrera”, aseguró Minala, actualmente de 30 años, en una entrevista concedida al diario argentino Olé.
¿Era realmente una promesa?
Su historia deportiva permite responder que sí tenía condiciones, aunque nunca logró consolidarse en la élite.
En las divisiones juveniles del Lazio, bajo la dirección de Simone Inzaghi, Minala fue una pieza importante en la conquista de la Copa Italia Primavera de 2014.
No se trató de una participación testimonial. Terminó como máximo goleador del torneo, con cinco anotaciones, y marcó uno de los tantos en la victoria 4-2 sobre Fiorentina en el partido de vuelta de la final.
También integró el plantel que conquistó la Supercopa Primavera de 2014.
Su rendimiento le permitió debutar en la Serie A el 6 de abril de 2014, frente a Sampdoria. Pero aquella puerta que parecía abrirse hacia el fútbol de primer nivel no terminó de consolidarse: disputó apenas tres encuentros de liga con el primer equipo romano.
Posteriormente pasó por Bari, Latina y Salernitana, todos en la Serie B.
Su mejor temporada profesional fue la 2017-2018 con Salernitana, cuando disputó 36 partidos de campeonato, 34 como titular, y anotó tres goles.
Era un mediocampista de despliegue físico, capacidad de recuperación y llegada desde segunda línea. Consiguió continuidad en el fútbol profesional, aunque nunca se convirtió en la figura internacional que algunos imaginaron durante su formación.
De una promesa en Roma al fútbol de Malta
Su trayectoria continuó por China, donde jugó con Qingdao, y posteriormente por las divisiones inferiores de Italia, Letonia y Malta.
Actualmente milita en el Marsaxlokk FC de la primera división maltesa.
El contraste con sus comienzos es evidente: pasó de compartir vestuario en Lazio con futbolistas como Miroslav Klose y Lucas Biglia a desarrollar su carrera en campeonatos de mucha menor exposición internacional.
En su conversación con Olé, Minala sostiene que numerosos clubes dejaron de interesarse por él debido al escándalo.
“No creo haber recibido lo que realmente merecía en mi carrera. Malta no está mal, pero no creo que a esta altura de mi carrera deba estar jugando acá”, manifestó.
Es imposible establecer cuánto influyó aquella acusación en cada decisión deportiva de los clubes. Lo comprobable es que la noticia era falsa y que el futbolista nunca alcanzó la estabilidad en la máxima categoría italiana.
El niño que llegó engañado a Europa
Detrás del episodio también existe una historia de supervivencia.
Minala relató que llegó a Italia cuando tenía 14 años, después de que un hombre le prometiera una prueba en el Milan. La oportunidad nunca existió.
Solo, lejos de Camerún y sin el respaldo de su familia, terminó buscando ayuda en una comisaría. Posteriormente fue acogido en un centro de asistencia para menores extranjeros.
Desde allí consiguió una prueba en Lazio, convenció a los entrenadores y obtuvo la oportunidad de convertirse en futbolista profesional.
Provenía de una familia numerosa, con diez hermanos y una hermana, y soñaba con mejorar las condiciones económicas de sus seres queridos.
Una mentira que lo hizo famoso en todo el mundo
A los 30 años, Minala continúa jugando y mantiene la convicción de que su carrera pudo alcanzar otras dimensiones.
Su caso también deja una paradoja: fue goleador de una competición juvenil importante en Italia, llegó a la Serie A y acumuló experiencia profesional en varios países, pero su nombre sigue asociado principalmente a una edad que nunca tuvo.
Doce años después, la acusación desmentida continúa apareciendo cuando alguien busca información sobre él.
Joseph Minala no llegó a convertirse en una estrella del fútbol mundial. Pero tampoco fue un impostor: fue un futbolista con talento que consiguió llegar a la élite durante su juventud y cuya historia deportiva quedó eclipsada por una mentira.
Hoy sigue intentando que se recuerde más lo que hizo con el balón que aquella fotografía utilizada para cuestionar su identidad.
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