El regreso de José Mourinho al Real Madrid ha reabierto inevitablemente uno de los grandes capítulos del fútbol moderno: su histórica rivalidad con Pep Guardiola.
Durante varios años fueron mucho más que dos entrenadores enfrentados. Representaron dos maneras distintas de entender el fútbol y protagonizaron una batalla deportiva, mediática y psicológica que alcanzó su punto máximo entre 2010 y 2012.
Lo curioso es que antes habían trabajado juntos.
Mourinho llegó al Barcelona en 1996 como colaborador de Bobby Robson y posteriormente formó parte del cuerpo técnico de Louis van Gaal. Guardiola era entonces uno de los líderes del equipo azulgrana.
Años después sus caminos quedaron completamente enfrentados.
DEL BARÇA AL GRAN ENEMIGO
En 2008 Mourinho fue considerado entre las opciones para dirigir al Barcelona, pero el club terminó apostando por Guardiola.
Pep respondió con una etapa extraordinaria: conquistó 14 títulos entre 2008 y 2012 y construyó uno de los equipos más influyentes de la historia.
Mourinho encontró primero la manera de golpearlo desde el Inter de Milán.
En 2010 eliminó al Barcelona en semifinales de Champions y terminó conquistando el torneo.
Poco después Florentino Pérez lo llevó al Real Madrid.
LOS CLÁSICOS SE CONVIRTIERON EN UNA GUERRA
La rivalidad explotó definitivamente en España.
El Barcelona recibió a Mourinho con un contundente 5-0 en 2010.
Meses después, Madrid y Barça se enfrentaron cuatro veces en apenas 18 días entre Liga, Copa del Rey y Champions.
Mourinho ganó la Copa del Rey, pero Guardiola respondió eliminando al Madrid en semifinales de Champions.
Aquella serie dejó también algunas de las imágenes y frases más recordadas de la época.
Guardiola llamó a Mourinho el “puto jefe, puto amo” de las conferencias de prensa antes de vencerlo 0-2 en el Bernabéu con dos goles de Lionel Messi.
Mourinho respondió después con su famoso “¿Por qué?”, cuestionando las decisiones arbitrales.
La tensión llegó todavía más lejos meses después, cuando el portugués introdujo un dedo en el ojo de Tito Vilanova durante una pelea en la Supercopa de España.
MOURINHO TAMBIÉN TUVO SU MOMENTO
La historia no terminó únicamente con triunfos del Barcelona.
Mourinho conquistó con el Madrid la Liga 2011-2012 con 100 puntos y 121 goles.
Una victoria 1-2 en el Camp Nou, con el recordado “calma, calma” de Cristiano Ronaldo, terminó siendo clave para destronar al Barça.
Poco después Guardiola anunció su salida del club.
SE VOLVIERON A ENCONTRAR EN MANCHESTER
En 2016 el fútbol volvió a juntarlos.
Guardiola llegó al Manchester City y Mourinho al Manchester United.
Fueron nuevamente vecinos y rivales, aunque la confrontación nunca alcanzó el nivel vivido en España.
Con el tiempo la relación también se suavizó.
Mourinho reveló que Guardiola lo llamó tras la muerte de su padre y que él hizo lo mismo cuando falleció la madre del entrenador catalán.
PARA PEP, SU GRAN RIVAL FUE KLOPP
Existe además una curiosidad importante.
Aunque Mourinho protagonizó probablemente la rivalidad más intensa de Guardiola, Pep ha señalado en varias ocasiones a Jürgen Klopp como el rival que más lo obligó a evolucionar como entrenador.
Klopp-Guardiola fue principalmente una batalla futbolística.
Mourinho-Guardiola fue mucho más emocional.
MOURINHO ESTÁ OTRA VEZ EN MADRID
Ahora Mourinho vuelve al Santiago Bernabéu trece años después de su primera salida.
Ya no está Guardiola en Barcelona.
Tampoco existen aquellos clásicos de Messi contra Cristiano Ronaldo.
Pero la sola presencia del portugués en el Madrid inevitablemente devuelve a la memoria una época en la que el fútbol parecía dividido en dos bandos.
Durante algunos años no fue solamente Barcelona contra Real Madrid.
Fue también Guardiola contra Mourinho.
Dos entrenadores, dos estilos y una rivalidad que marcó una generación.

