
En cuestión de segundos, Breel Embolo pasó de ser una de las principales esperanzas de Suiza a convertirse en uno de los futbolistas más señalados del Mundial 2026.
Su expulsión en el partido de cuartos de final frente a Argentina generó reacciones contundentes en la prensa internacional. Algunos medios llegaron a calificarla como “la tarjeta roja más tonta del Mundial”, mientras que otros la utilizaron para cuestionar el uso del VAR. Sin embargo, reducir la eliminación suiza a una única acción sería una simplificación de un partido mucho más complejo.
La jugada que cambió el partido
La acción ocurrió en el segundo tiempo.
Con una tarjeta amarilla en su historial, Embolo cayó dentro del área tras una disputa con Leandro Paredes buscando provocar condicionar al argentino con una tarjeta.
Inicialmente el árbitro señaló falta del argentino, pero el VAR intervino para revisar la jugada.
Las repeticiones mostraron que prácticamente no existió contacto suficiente para justificar la caída, por lo que el colegiado anuló la infracción, retiró la amonestación a Paredes y mostró la segunda tarjeta amarilla al delantero suizo por simulación.
Fue una decisión poco habitual en un partido de esta magnitud, pero respaldada por el reglamento de la IFAB, que permite sancionar con amarilla los intentos deliberados de engañar al árbitro.
La prensa internacional fue implacable
Las críticas llegaron desde distintos países.
El diario alemán Bild calificó la acción como “la tarjeta roja más estúpida del Mundial” y llegó a definir a Embolo como “el jugador más tonto del torneo”, un juicio extremadamente duro que rápidamente se viralizó.
En Inglaterra, Daily Mail habló de una “expulsión vergonzosa”, aunque reconoció que, tras revisar las imágenes, la decisión arbitral fue correcta desde el punto de vista reglamentario.
Mientras tanto, Mundo Deportivo, en España, describió la acción como una de las expulsiones “más surrealistas” vistas en una Copa del Mundo.
El consenso internacional fue claro respecto a la decisión arbitral, aunque no tanto sobre la dureza de las críticas dirigidas al delantero.
En Suiza el debate fue diferente
La lectura dentro de Suiza fue mucho más amplia.
Aunque nadie defendió la acción de Embolo, buena parte de la prensa y de los analistas consideró que el encuentro estuvo marcado por varias decisiones arbitrales polémicas y no únicamente por la expulsión del atacante.
Durante las horas posteriores al partido, los principales medios helvéticos también debatieron acciones relacionadas con el criterio disciplinario, la gestión del VAR y algunas decisiones divididas durante la prórroga.
En otras palabras, para el entorno suizo la eliminación no podía resumirse únicamente a un error individual.
Un futbolista acostumbrado a levantarse
Resulta llamativo que el foco recaiga precisamente sobre uno de los jugadores más resilientes del fútbol europeo.
Nacido en Camerún y criado en Suiza, Embolo ha superado una carrera marcada por lesiones graves. En 2019 sufrió una rotura del tendón de Aquiles cuando era figura del Schalke 04. En 2022 volvió a padecer una lesión importante y, ya como jugador del Mónaco, también enfrentó una larga recuperación por una rotura de ligamentos de la rodilla.
A pesar de esos obstáculos, volvió para convertirse en uno de los referentes ofensivos de la selección suiza y disputar un nuevo Mundial.
Por eso, las imágenes del delantero abandonando el campo entre lágrimas reflejaron mucho más que la frustración de una expulsión.
¿Fue realmente el responsable de la derrota?
La realidad es menos categórica que algunos titulares.
Hasta la expulsión, Argentina ya había incrementado claramente su dominio territorial y generaba las ocasiones más peligrosas. Con un hombre menos, Suiza resistió durante buena parte del encuentro e incluso llevó el partido hasta la prórroga, donde finalmente apareció la jerarquía del vigente campeón del mundo.
Es indudable que quedarse con diez futbolistas frente a una selección liderada por Lionel Messi condicionó el desarrollo del partido.
Pero también es cierto que una eliminatoria de este nivel rara vez se explica por una sola jugada.
Un Mundial donde el VAR volvió a ser protagonista
La acción de Embolo reabre un debate que ha acompañado a prácticamente todo el Mundial 2026.
El videoarbitraje ha corregido decisiones importantes, pero también ha convertido acciones que antes pasaban inadvertidas en momentos decisivos.
En este caso, el VAR no intervino para conceder un penalti ni para anular un gol, sino para castigar una simulación con consecuencias enormes: una expulsión en unos cuartos de final.
El reglamento fue aplicado correctamente. Lo que seguirá siendo objeto de discusión es si la exposición pública de un error puntual justifica convertir a un futbolista en el gran villano de un torneo.
Porque, al final, la diferencia entre una mala decisión y una carrera deportiva nunca debería medirse por un solo instante.
⚽🌎 Mundial 2026 por www.everardoherrera.com, nuestras redes sociales y Al Pie del Deporte por Actual 107.1 FM, con la cobertura en vivo de Everardo Herrera Soto y el respaldo de nuestro equipo y colaboradores presentes en las sedes del torneo.
Patrocinan esta cobertura especial: Pastas Roma, Telecable, BCR, Himplasia, Farmasi, Talco Kirk’s, Café del Valle y Bicsa Leasing.
MÁS INFORMACIÓN
- Olise y Mbappé: la sociedad que devolvió el pase al espacio al fútbol francés y amenaza a España
- Escándalo mundialista: Noruega estalla contra el arbitraje y el VAR tras su eliminación ante Inglaterra
- El Mundial sigue cobrando víctimas: Senegal despide a su entrenador
- Italia vuelve a la carga por Guardiola

