La selección de Curazao fue noticia en su último amistoso previo al Mundial 2026.
El conjunto de la Concacaf llegó al duelo de local contra Aruba en un humilde bus.
No tardaron en aparecer fotos y videos del viejo y simpático bus azul sin vidrios en las ventanas, perfecto para que los jugadores sacaran los brazos y marcaran el ritmo mientras cantaban.
Además, sobre el parabrisas llevaba una leyenda que suena a advertencia: “Sorry, mi a jega”, que significa: “Lo siento, pero ya llegué”.
Este vehículo con varias décadas encima los transportó al estadio Ergilio Hato. Curazao le ganó 4-0 a Aruba.
Esta cálida y pintoresca despedida, seguida de celebraciones con miles de fanáticos en el aeropuerto, vestidos de azul y amarillo, marcó las esperanzas del pueblo de Curazao, la más pequeña nación en este y de cualquier otro mundial (por población y territorio).
El conjunto curazoleño viajará a Florida para concentrarse antes de enfrentar al grupo E: Alemania, Ecuador y Costa de Marfil.


