Sergio Ramos lleva varios meses negociando la compra del Sevilla; sin embargo, la situación se complicó en las últimas horas luego de que el camero modificara las condiciones de la operación.
El ex jugador del Real Madrid cambió los términos durante una reunión celebrada este miércoles con los máximos accionistas del Sevilla en la capital andaluza, ya sin la presencia de Five Eleven Capital y con un nuevo inversor: una familia mexicana representada por el abogado especialista en asesoramiento deportivo Roberto Álvarez, reconocido por gestionar los asuntos de deportistas de élite.
Un miembro de la familia Carrión confirmó la presencia de este nuevo inversor. Asimismo, se conoce que los accionistas responderán próximamente a la nueva oferta de Ramos, ya que el próximo 31 de mayo expira el plazo de la carta de intención (LOI) firmada por el ex futbolista y los principales accionistas.
La nueva propuesta consiste en adquirir aproximadamente un 30 % del accionariado, descontando el dinero de una ampliación de capital —estimada en unos 120 millones—, lo que le permitiría alcanzar la mayoría al debilitar la posición de los accionistas restantes.
El Sevilla necesita con urgencia una inyección económica en el plazo de un mes para cuadrar con LaLiga los límites salariales de un proyecto que atraviesa una etapa de incertidumbre. El entrenador aún no sabe si continuará, el director deportivo ya hizo oficial su salida del club y la presidencia atraviesa un fuerte desgaste institucional.
Las miradas ahora están puestas en el domingo 31 de mayo y en la respuesta de los accionistas, que, según diversos reportes, sería negativa, mientras se mantiene la expectativa por la aparición de un nuevo interesado que inicie un largo proceso de auditoría, negociación y firma.
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