El exseleccionador de Francia, Raymond Domenech, criticó duramente el documental de Netflix “The Bus, the Blues on Strike”, producción que revive el recordado escándalo de Knysna durante el Mundial de Sudáfrica 2010.
Domenech publicó este jueves un comunicado en sus redes sociales en el que calificó el documental como una obra “completamente parcial y repugnantemente tendenciosa”, asegurando además que el proyecto terminó convirtiéndose en “un basurero lleno de odio”.
El exentrenador francés, quien dirigió a la selección gala entre 2004 y 2010, afirmó sentirse “herido y traicionado” por el tratamiento que recibió dentro de la producción audiovisual.
“Lo que pretendía ser terapéutico se ha convertido en una acusación extremadamente violenta contra mí personalmente”, expresó Domenech.
El documental aborda uno de los episodios más oscuros en la historia del fútbol francés: la rebelión de los jugadores durante el Mundial de Sudáfrica 2010, cuando la selección decidió declararse en huelga tras la expulsión de Nicolas Anelka de la concentración.
Aquel episodio provocó un terremoto mediático y deportivo en Francia. La imagen del autobús detenido en Knysna mientras los jugadores se negaban a entrenar dio la vuelta al mundo y terminó marcando el fracaso total de la selección francesa en aquella Copa del Mundo.
Domenech también cuestionó cambios en la producción del documental y aseguró que jamás habría autorizado la versión final presentada por Netflix.
Según explicó, durante las grabaciones aceptó abrir completamente sus archivos personales y extractos de sus diarios privados, donde realizaba comentarios muy duros sobre varios integrantes del plantel francés.
Entre las frases reveladas aparecen referencias hacia figuras como Thierry Henry, Yoann Gourcuff, William Gallas y Nicolas Anelka.
“Thierry Henry nació el 17 de agosto. Un león común y corriente: siempre está ensimismado”, señala uno de los extractos mostrados.
Sobre Gourcuff escribió: “¡Qué idiota es!”, mientras que acerca de Gallas comentó que “siempre está de mal humor”. En el caso de Anelka, Domenech recordó un episodio en el que el delantero pasó a su lado sin siquiera mirarlo.
¿Qué ocurrió con Domenech después de Knysna?
Tras el desastre de Sudáfrica 2010, la carrera de Raymond Domenech prácticamente nunca volvió a ser la misma.
El técnico dejó inmediatamente la selección francesa luego del Mundial y durante varios años permaneció alejado de los banquillos. Su imagen pública quedó muy golpeada dentro del fútbol francés y pasó a convertirse en una figura altamente polémica.
Después de su salida de la selección, Domenech trabajó principalmente como comentarista y analista deportivo en medios franceses, donde mantuvo un perfil mediático fuerte y muchas veces controversial por sus opiniones directas.
En 2020 regresó sorpresivamente a dirigir cuando asumió al Olympique Lyonnais, club donde anteriormente había trabajado en divisiones menores y como entrenador entre finales de los años 80 e inicios de los 90.
Sin embargo, su etapa en Lyon fue un fracaso deportivo. Apenas permaneció unos meses en el cargo y fue despedido tras una serie de malos resultados y fuertes críticas de aficionados y prensa.
En el plano personal, Domenech siempre fue conocido en Francia por su personalidad particular y su fuerte creencia en la astrología, tema que incluso generó polémica durante su etapa como seleccionador.
Además, mantiene una relación sentimental desde hace muchos años con la reconocida periodista deportiva francesa Estelle Denis, con quien tuvo hijos y compartió una larga exposición mediática en Francia, aunque posteriormente la pareja terminó separándose.
A pesar de los años transcurridos, el escándalo de Knysna continúa persiguiendo la figura de Raymond Domenech, quien sigue siendo uno de los personajes más divisivos en la historia reciente del fútbol francés.

