El portero costarricense, Keylor Navas brindó una amplia entrevista al Diario AS de España, en donde tocó muchos temas.
Uno de ellos fue en referencia al documental que recientemente presentó haciendo un repaso de sus 20 años de carrera.
También se refirió a momentos complicados que vivió durante su etapa con el Albacete en la segunda división de España.
Navas recordó cómo el Mundial de Brasil 2014 le cambió la vida y reveló que antes de llegar al Real Madrid tuvo dos ofertas del Atlético de Madrid: "Una antes de acabar la temporada en 2014 y luego otra vez durante el Mundial. Les estuve muy agradecido, pero surgió la oportunidad del Madrid y fue la que se concretó".
Keylor jugó con grandes figuras y uno que lo impresionó fue brasileño: "Hablamos de grandes estrellas y los mejores de las últimas décadas, pero por talento en el campo, me impactó muchísimo Neymar. Hacía lo que quería con el balón, daba igual que fuera con la izquierda o con la derecha. Cuando lo veía en los partidos sentía que era como cuando yo jugaba con mis hijos. Ney es un jugador increíble".
¿Cuánto influyó Zidane en su carrera profesional?
Mucho. La forma en que maneja los grupos y la confianza que transmite a los jugadores es muy difícil de encontrar. He tenido técnicos muy buenos, pero con Zidane, aparte del respeto y la admiración que todos le teníamos, la manera de hablarnos y tratarnos era increíble. No podíamos dar menos del 200% en los entrenos para responder a la forma de actuar de ese hombre. Además, tácticamente era bueno, estudiaba bien a los rivales y nos daba las herramientas necesarias para ganar.
¿Le dolió ver lo que pasó a Vinícius en Lisboa el pasado martes?
Es muy triste porque algo así no debería ocurrir con ninguna persona en el mundo. Cuando le sucede a alguien que conoces, como es el caso de Vini, te sientes identificado en el sentimiento y el dolor que pueda estar pasando en ese momento. Ojalá que todos los que podamos hacer algo lo intentemos para que ese desprecio y esos comentarios no tengan cabida, ni con Vini ni con nadie.
Aquí la entrevista completa en AS
Campeón de tres Champions seguidas y en activo, al filo de los 40, Keylor Navas charla con AS antes del lanzamiento de su documental: “Ojalá en el futuro pueda estar vinculado al Madrid de alguna forma”.
A Keylor Navas (San José, Costa Rica, 1986) la vida le ha sonreído porque siempre hizo méritos para ello. Desde niño sembró paz y trabajo y acabó recogiendo gloria y honor. Camino de los 40 años, el portero de las tres Champions consecutivas con el Real Madrid ha querido mostrar en un documental cómo fueron los humildes orígenes en los que se crio y sus dos décadas como profesional. Debutó un 6 de noviembre de 2005 con Deportivo Saprissa en su país y terminó conquistando 29 títulos y jugando al lado de varios de los mejores futbolistas de la historia. Surgiendo del barro llegó a tocar el cielo, con la humildad por bandera. El tico volador hace balance y lo comparte con AS desde México, donde continúa haciendo paradas imposibles defendiendo la portería de Pumas.
Entrevista
−Cantaba Gardel que 20 años no es nada…
−Para mí han sido dos décadas muy bonitas, pero es verdad que han pasado volando, con momentos muy buenos y otros no tanto.
−Con 39 años está en plena forma. ¿Le queda mucha cuerda?
−Estoy disfrutando a tope y dando mi 100%, como siempre. Mi forma de entender el fútbol siempre ha sido entregarme al máximo y cuidarme todo lo posible. Si no lo hubiera hecho así, no estaría como estoy.
−¿Se jubilarán antes sus amigos Modric y Cristiano?
−Nunca se sabe, pero doy fe que ambos son grandes profesionales. En el fútbol no hay secretos ni casualidades. Ambos han hecho las cosas bien y por eso están en plena forma con la edad que tienen.
−¿Alguna vez soñó que su película sería tan maravillosa?
−Siempre soñé en grande y me imaginé las mejores cosas, pero los planes de Dios llegan hasta donde la mente humana no es capaz de alcanzar. Mi meta fue poder escribir mi historia lo más bonita posible y ha sido realmente linda.
−¿Qué pretende transmitir en el documental?
−Quiero mostrar que aparte de ser futbolistas somos seres humanos con familia y gente alrededor que nos apoya, que tenemos sentimientos y emociones, como todo el mundo. Yo me enfoqué en el plano espiritual y pensando que la fuerza viene de arriba, teniendo fe. Eso me ha ayudado a sostenerme.
−¿Cuándo y por qué decidió ser portero?
−Tendría unos cinco o seis años. Fui a ver un partido de mi papá, que jugaba al fútbol, y en el encuentro anterior un niño algo mayor que yo hizo una tapada espectacular a mano cambiada. Esa acción me marcó y le dije a mi padre que quería ser portero y que me apuntase a una escuela de fútbol. Tengo esa imagen aún grabada.
−Con 14 años se marchó a San José, la capital. ¿Fue un cambio brusco para toda la familia?
−A los nueve años ya tuve esa opción y mis padres no me dejaron, pero con 14 ya era un “o me dejan o me voy”. Quería buscar mi sueño y ellos me apoyaron. Yo era inocente y no me di cuenta de lo que venía, que era vivir de una forma muy diferente a la que estaba habituado con ellos.
−Se convirtió en una estrella en Costa Rica y con 23 años llegó a Albacete, pero no fue un cuento de hadas…
−Mi compatriota Conejo, antiguo portero del Alba, me abrió esa puerta y se lo agradeceré siempre. Hubo momentos duros y el equipo descendió, pero me quedó la conciencia tranquila de haberlo dado todo.
−En el plano económico también fue muy complicado…
−Sí, cuando quedaban diez días para llegar a fin de mes ya no había casi nada en la cuenta. Vivía con mi esposa y mi hija Dani. Un día que ella cumplía años la llevamos a una tienda de juguetes y le preguntamos qué quería. Mi mujer y yo cruzábamos los dedos para que no escogiese la bicicleta porque no alcanzaba el dinero. Menos mal que no le gustaban mucho. El club había entrado en ley concursal y el salario descendió de forma considerable, aparte de que tampoco cobrábamos gran cosa. Nos llegaba para pagar el alquiler, comprar algo de comida y poco más. En la última parte de cada mes teníamos que recurrir a la tarjeta que tenía mi esposa para cubrir necesidades básicas.
HISTÓRICO MUNDIAL DE BRASIL 2014
−El Alba descendió, se fue cedido al Levante y llegó 2014. En el Mundial de Brasil deslumbró ante el mundo y empezaron a llegarle ofertas de todas partes…
−Era todo lo que había soñado. Me ofrecían contratos con grandes mejoras económicas y me decían que también me pagarían los pasajes de avión, la casa y que me regalarían un coche. Yo estaba súper ilusionado. Cuanto más avanzaba el campeonato aparecían más clubes interesados y no entendía por qué el Levante no me dejaba aceptar alguna.
Así se gestó el fichaje de @NavasKeylor por el Real Madrid: “El Levante tenía informaciones que yo no tenía y no me dejaban irme a otro equipo, fue difícil. Luego me enteré de que era por el Madrid y se me olvidó todo”
— Diario AS (@diarioas) February 19, 2026
Este jueves, entrevista completa, en AS pic.twitter.com/gUibaSIRGT
−¿Qué le decía Quico Catalán, el entonces presidente?
−Él me respondía que confiase en él, que había algo que aún no me podía decir. Para él era sencillo, pero yo veía pasar las oportunidades por las que siempre había luchado y me resultaba muy complicado aceptarlo.
−Y el motivo era blanco…
−Sí. Llegado el momento me dijo que había hablado con Florentino, que pagaría mi cláusula y que iba a jugar en el Real Madrid si yo quería. En ese momento se me olvidó todo lo demás y dije a ojos cerrados que sí.
−¿Tuvo también una oferta del Atlético de Madrid?
−Tuve dos. Una antes de acabar la temporada en 2014 y luego otra vez durante el Mundial. Les estuve muy agradecido, pero surgió la oportunidad del Madrid y fue la que se concretó.
−Aterrizó en un Madrid plagado de estrellas del máximo nivel…
−Tengo una foto guardada del primer día en la Ciudad Deportiva. Llegué muy temprano, me cambié, fui a hablar con Ancelotti y me hice una foto en el ascensor al verme en el espejo con la ropa del Madrid. Inmediatamente se la envié a mi esposa. Cuando después conocí a todos los compañeros fue muy lindo porque me acogieron con humildad y arropándome. Era un gran grupo a nivel humano.
−Estaba Casillas, un icono. ¿Veía una misión casi imposible quitarle el puesto?
−Yo veía a Iker desde que era pequeño y lo admiraba y respetaba muchísimo, pero por encima de eso estaba un sueño que yo quería cumplir. Para mí era un privilegio estar a su lado, pero mis ganas y esfuerzo eran los máximos para aprender de él y de Diego López con el fin de mejorar y escribir mi propia historia en el fútbol.
−En aquel equipo también estaba Arbeloa...
−Desde que llegué se preocupó por mí para ayudarme y darme consejos, no sólo a nivel deportivo sino personal. Para alguien nuevo ese apoyo es importante y tengo buen recuerdo de él por adoptar ese rol. El destino es curioso, ahora es entrenador del primer equipo y le deseo que le vaya muy bien porque le estoy muy agradecido.
−Hay una fecha que no olvidará: el 31 de agosto de 2015, el día del fax que llegó tarde para irse al Manchester United.
−Me llamaron a casa sobre las cuatro o cinco de la tarde para plantearme esa opción. Me habló el entrenador del United (Van Gaal) para convencerme. Entonces hice una oración con mi familia para decirle a Dios que se hiciera lo que fuera mejor para nosotros según su consideración. El fax no llegó a tiempo y eso fue una respuesta de Dios a nuestra oración. Fueron horas frenéticas de ir y volver al aeropuerto, revisiones médicas, mirar contratos y hacer reuniones. Cuando se cerró el plazo y no había llegado el fax todos estaban estresados menos mi mujer y yo. Me despedí de los dirigentes del Real Madrid que estaban negociando y me fui para casa muy tranquilo, sabiendo que algo mejor iba a llegar.
−¡Vaya si llegó! Tres Champions seguidas con usted de portero titular…
−No sé si volverá a ocurrir algo así, pero al margen del gran éxito deportivo mantener un grupo de tanta calidad tan unido durante tantos años será muy difícil que se repita. Ahora hay muchos cambios continuamente en las entidades y nuestra fuerte unión fue importante para conseguir aquellos logros.
AGRADECIMIENTO A ZIDANE
−¿Cuánto influyó Zidane en su carrera profesional?
−Mucho. La forma en que maneja los grupos y la confianza que transmite a los jugadores es muy difícil de encontrar. He tenido técnicos muy buenos, pero con Zidane, aparte del respeto y la admiración que todos le teníamos, la manera de hablarnos y tratarnos era increíble. No podíamos dar menos del 200% en los entrenos para responder a la forma de actuar de ese hombre. Además, tácticamente era bueno, estudiaba bien a los rivales y nos daba las herramientas necesarias para ganar.
−Vivió la llegada del joven Vinicius al Madrid…
−Todos observamos enseguida algo diferente en él. Tenía cosas por pulir, pero era un diamante con buena actitud y ganas de trabajar. Que tenga ahora ese nivel no me extraña porque lo vi evolucionar y presencié las horas que Zidane invirtió en él después de los entrenamientos. Le ponía ejercicios de técnica, velocidad, definición y otros aspectos que le ayudaron a crecer y desarrollar su potencial. Ese trabajo extra fue fundamental.
−¿Le dolió ver lo que pasó en Lisboa el pasado martes?
−Es muy triste porque algo así no debería ocurrir con ninguna persona en el mundo. Cuando le sucede a alguien que conoces, como es el caso de Vini, te sientes identificado en el sentimiento y el dolor que pueda estar pasando en ese momento. Ojalá que todos los que podamos hacer algo lo intentemos para que ese desprecio y esos comentarios no tengan cabida, ni con Vini ni con nadie.
−Mbappé dijo que Prestianni no debería jugar más la Champions...
−No sé cuál será el escarmiento justo, pero algo debería haber. Es necesario un castigo fuerte para las personas que se equivocan de forma intencionada. Eso no es un error puntual sino un pensamiento que se lleva dentro y cuando uno se siente atacado lo saca a relucir. Debería tener un castigo para evitar que esto vuelva a pasar.
−En 2018 llegó Courtois al Madrid. ¿Qué pensó?
−Nunca me han asustado los retos y he intentado luchar y aprender de cada situación. Él fue contratado para ser titular, la decisión ya venía tomada, y yo sabía que tenía que estar preparado para ganarme el puesto. Debido a eso adopté la decisión de irme del Madrid para poder jugar.
−¿Es Courtois el mejor portero de la historia?
−Remontándome a mi infancia, Casillas y Buffon eran los mejores. Neuer también era muy bueno. Ahora el nivel ha subido muchísimo y Courtois es de los más completos que hay, es obvio.
−¿En qué escalón se sitúa a sí mismo?
−Depende de las valoraciones. A nivel de títulos y carrera estaría arriba, pero a nivel de gustos es cosa de cada uno. Creo que he sido un portero muy constante y mantenerse tanto tiempo a un nivel alto en momentos clave no es fácil. No es sencillo hablar de uno mismo, pero creo que podría ponerme entre los mejores.
−En 2019 se fue al PSG y coincidió con Messi, Neymar y Mbappé después de haber estado con Cristiano, Benzema, Bale, Di María... ¿Cuál de todos le impresionó más?
−Hablamos de grandes estrellas y los mejores de las últimas décadas, pero por talento en el campo, me impactó muchísimo Neymar. Hacía lo que quería con el balón, daba igual que fuera con la izquierda o con la derecha. Cuando lo veía en los partidos sentía que era como cuando yo jugaba con mis hijos. Ney es un jugador increíble.
−Ha logrado 29 títulos. ¿Cuál es el más especial?
−Mi primera Champions, la de 2016. Es con lo que soñé siempre. Fue una meta conseguida y un sueño cumplido. En aquel momento no sabía si iba a volver a tener una ocasión así y la disfruté muchísimo. Además, fue contra un adversario como el Atlético, con el que hay mucha rivalidad y fue muy especial.
−¿Volverá a Madrid a vivir cuando se retire?
−Sí. Voy a jugar un tiempo más porque me siento muy bien, pero mi familia y yo tenemos pensado volver a Madrid porque nos encanta. Ojalá pueda estar vinculado al Madrid en el futuro de alguna forma, teniendo en cuenta el pasado que he tenido de blanco. Sería muy bonito.
−¿Cómo convencería a la gente para que viese su documental?
−Es algo humano contado a través de los puntos de vista de mis amigos, mi familia, mis compañeros y mi gente en Costa Rica, aparte del mío. A mí me gusta mucho porque he podido ver más allá de lo que yo sentía dentro de la cancha.

