"Liquidación", la novela que predijo un caos por una pandemia de origen chino

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Liquidación es mucho más que una novela que anticipó un contagio mundial; es ante todo una reflexión profunda sobre el sistema capitalista. 

Eso sí: no es simple ni complaciente, porque el capitalismo tampoco es ninguna de esas dos cosas. Candace, la protagonista de la novela, es consciente de que no existe una alternativa individual, que no hay salida para ella o sólo hay una salida, terrible a la vez que deseable: una pandemia mundial.

El diario La Vanguardia de España le realizó la siguiente nota a su autora: Ling Ma 

La realidad no siempre supera a la ficción, en ocasiones parece imitarla. Una enfermedad desconocida brota en China y se expande por todo el mundo. La población comienza a utilizar mascarilla, las empresas envían a los trabajadores a casa y, ante el mínimo signo de normalidad, la gente vuelve a reunirse tentando la suerte de caer infectados ¿les suena?. Este es el punto de partida de Liquidación, una novela publicada en el 2018 que llega ahora traducida al castellano de la mano de Temas de Hoy.

Afortunadamente, la pandemia que hemos sufrido no ha alcanzado las cotas catastróficas de la narrada por la estadounidense Ling Ma, que dibuja un escenario posapocalíptico a partir de una ciudad de Nueva York donde la protagonista, Candace, se debate entre el deseo de disfrutar de una vida cómoda y el remordimiento de colaborar con una empresa que se sirve de la mano de obra barata de su China natal. Una historia que es a la vez una crítica en ocasiones perversa del estilo de vida consumista y del precio a pagar por él, en forma de empleos monótonos en el primer mundo, y precarios en los países en desarrollo.

La primera pregunta es inevitable, ¿qué pensó al ver cómo se desarrollaba la pandemia del coronavirus?

Cuando en diciembre leí en el New York Times por primera vez acerca de la pandemia en Wuhan, me interesé por las noticias. Pero a partir de enero o febrero, cuando se descubrió que el coronavirus había llegado a Estados Unidos, comencé a recibir un montón de solicitudes de entrevistas acerca del libro. Lo había publicado dos años atrás, así que me sorprendió el interés. La gente quería que les explicara cosas acerca de porqué había aparecido la pandemia, pero creo que esta es una cuestión para la ciencia. También me preguntaban por nuestra respuesta como sociedad a este problema, y en este sentido creo que no teníamos las estructuras preparadas, no al menos para todo EE.UU.

Mientras escribía el libro, donde los enfermos por el virus se convierten en una especie de muertos vivientes, vio los filmes de George Romero o la serie The Walking Dead ¿por qué este afán por las historias de zombies?

La leyenda de los zombis viene de Haití, de los trabajadores de las plantaciones de caña de azúcar [cuyo mayor temor era seguir trabajando después de muertos], y actualmente es conocida en todas partes, se ha quemado. Pensé en hacer una novela que sucedía en el puesto de trabajo, y los zombies y el trabajo están muy conectados. Pensé en una trabajadora chinoamericana que vino de China cuando era muy joven y trabaja en una editorial que se dedica a publicar biblias impresas en su país de origen, lo que le ha creado conflictos de lealtad.

En el libro hace una descripción sobre los primeros pasos de la pandemia que es calcada a lo que ha sucedido con el coronavirus: uso generalizado de guantes y mascarillas, prohibición de viajes al extranjero, teletrabajo ¿Cómo se documentó para describir la pandemia de la Fiebre Shen?

No me documenté demasiado, imaginé lo que podría pasar. Cuando escribí el libro no pensaba que habría una pandemia y podrían compararla con el libro! (risas). Traté que fuera lo más realista, lo que sí pensé fue que todo el mundo seguiría trabajando, o por lo menos lo intentaría, especialmente en Estados Unidos, por la cultura de trabajo que tenemos aquí. En países como Italia el trabajo se detuvo durante la pandemia, pero eso no sucedió aquí, se vería como algo desleal con la empresa.

Antes de que comience la pandemia la protagonista, Candace, expresa su deseo de hacer un reset, de comenzar desde cero.

La fantasía de vivir un apocalipsis te ofrece una lámina en blanco, un nuevo comienzo, porque todo está destruido. Pero creo que lo que pasa en Liquidación es que, después del apocalipsis, todo sigue igual. Cuando Candace viaja con los supervivientes, lo describo como una oficina en movimiento, con su director dando unas órdenes que nadie cuestiona, todos le siguen porque él tiene más confianza que nadie. Y aunque Candace abandona su oficina en Nueva York, ella nunca deja de trabajar.

La fantasía de un nuevo comienzo está ligada al deseo de una revolución, pero lo que suele pasar es que se repiten las mismas estructuras de poder, aunque te deshagas de los viejos líderes. Puede que sea algo fatalista lo que explico en el libro, pero yo nunca he vivido un nuevo comienzo.

Candace no se siente cómoda en su mundo previo a la pandemia. Sin embargo, la alternativa que ofrece su pareja, Jonathan, renunciando al estilo de vida capitalista, tampoco le parece aceptable. ¿Es esta la situación de muchas personas en la actualidad?

Jonathan cree en la pureza, opina que se puede vivir al margen del sistema, del capitalismo. No quiere un trabajo fijo, no quiere tener muchas propiedades. Candace piensa, por otro lado, que si vives en este mundo tus manos están sucias, no importa lo que hagas. Por supuesto puede tener otro trabajo que no tenga relación con la mano de obra barata china, pero ella no cree que sea más ético, menos inmoral, porque es el sistema en conjunto lo que es inmoral.

El mundo previo al Final, al apocalipsis, no da más de sí. Las personas viven preocupadas únicamente por consumir y mejorar su estatus en una ciudad que expulsa a sus habitantes de forma constante. ¿Es así como ve la sociedad actual?

La ciudad de Nueva York en concreto es muy consumista. Pero creo que eso está cambiando, que la gente se está dando cuenta de que este sistema es inviable.

Candace se avergüenza por su comportamiento tras el Final. Durante la pandemia los países se han peleado por apropiarse del material sanitario ¿Siente vergüenza al ver cómo nos hemos comportado con el coronavirus?

Forma parte de la condición humana, y eso no es una excusa. Si tienes dinero, pagarás para tomar ventaja frente a las demás personas. Personalmente, cuando estalló la pandemia y Chicago quedó confinada, pasé vergüenza porque me sentía muy cómoda. Soy profesora universitaria, y seguí trabajando online, y pagaba para que me trajeran a casa las verduras y toda la comida, y no salí de casa durante meses. Así que sentí vergüenza, porque sabía que había sufrimiento, pero yo no lo veía, vivo en un barrio tranquilo.

Los infectados en la novela repiten hábitos hasta morir lentamente ¿es un resumen perverso de la vida en la gran ciudad?

No es solo la gente que vive en las ciudades, sino probablemente todo el mundo. Si haces lo mismo cada día, estás atado al sistema. Si compras biblias [como las que edita Candace, la protagonista] que cuestan 30 dólares o menos, en cierto modo estás aceptando un sistema que se basa en los bajos salarios que perciben otras personas. Si compras cremas faciales repletas de productos químicos, también estás aceptando el sistema, lo estás introduciendo dentro de tus hábitos. Creo que todo el mundo que conozco trabaja para empresas con las que no comparten sus criterios éticos, pero tienes que vivir aunque no estés de acuerdo con el sistema.

Al planear el viaje Bob, el líder de los supervivientes, dice “cuando te levantas en un mundo de ficción, tu único marco de referencia es la ficción”. ¿Hasta qué punto las decisiones que se han tomado durante la vida real se basan en la ficción?

La ficción, la literatura, se refleja de algún modo en nuestra vida, pero no creo que pueda darnos soluciones. Por otra parte, cuando acabé el primer borrador de la novela Donald Trump todavía no había ganado las elecciones. Algunas de las cosas que ha hecho están fuera de lugar, y me han hecho sentir como si estuviera en un mundo de ficción. Tras su nominación todo comenzó a ser ridículo, mucha gente no se creía lo que estaba viendo. Ahora se habla de la era de la postverdad en un momento en que se está viviendo una pandemia, y un movimiento por los derechos civiles, y en este contexto la elección de Trump me parece ridícula. No sé por qué la gente acude a mi libro, porque lo que está sucediendo es mucho más irreal y ridículo de lo que la novela pueda ser, hace que la realidad parezca más extraña que la ficción. Creo que Liquidación es más moderada que la situación actual.

Dibuja una China que tiene como referente el consumismo. Los padres de Candace tienen una epifanía cuando entran por primera vez en un centro comercial y lo comparan con su país de origen.

La familia de Candace vivió en la China de los ochenta, cuando el país comenzó su apertura al mercado global y se creó el área económica de Shenzen, donde estadounidenses y europeos podían hacer negocios. A partir de esa época China vivió un gran cambio, se desarrolló y occidentalizó muy rápido. En las áreas más desarrolladas del país, las casas se han construido imitando a las del condado de Orange, en California. Los padres de Candace, inmigrantes de la primera ola, se sienten abrumados por la abundancia de productos que tienen a su disposición al llegar a EE.UU.

Remarca la importancia del recuerdo, incluso sugiere una relación entre la enfermedad y el recuerdo, la nostalgia ¿Qué pretende expresar con estas reflexiones?

Para la protagonista China ha cambiado, aunque a veces trabaje allí para ella ya no es el mismo país, no tiene una sensación de hogar. Candace siente nostalgia por China, pero cuando eres un inmigrante, especialmente si te has movido de país, quizás sea mejor olvidarse del lugar de origen para adaptarse mejor, de manera más sólida al nuevo destino. Creo que si Candace logra sobrevivir es porque puede olvidarse de muchas cosas y adaptarse.

Fuente: Diario La Vanguardia España