Raúl Asencio atraviesa horas complicadas fuera de las canchas. El defensor del Real Madrid fue condenado en España después de haber sido detenido mientras conducía bajo los efectos del alcohol. El futbolista superó ampliamente la tasa permitida y terminó enfrentando un juicio rápido por un delito contra la seguridad vial.
El episodio ocurrió el pasado 16 de agosto en el sur de Gran Canaria. Asencio se encontraba al volante de su Porsche cuando fue interceptado por agentes durante un control vehicular de rutina.
Al realizarle la prueba de alcoholemia, el resultado arrojó 0,90 miligramos de alcohol por litro de aire espirado, una cifra que supera por más de tres veces el límite general permitido en España, establecido en 0,25 mg/l para los conductores.
La situación adquirió una dimensión judicial debido a que, en España, superar los 0,60 mg/l puede constituir un delito contra la seguridad vial. En el caso de Asencio, además, no hubo un accidente ni personas heridas: la intervención policial se produjo exclusivamente a raíz del control realizado en la carretera.
Tres días después de la detención, el futbolista del Real Madrid tuvo que comparecer en un juicio rápido en San Bartolomé de Tirajana, donde finalmente fue declarado culpable por los hechos.
Por esto, la Plaza número 3 de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia le impuso una multa de cuatro meses a razón de una cuota diaria de 120 euros -más de 14.000 euros en total- y la retirada del permiso de conducir durante ocho meses.
Asencio, de 22 años, nació en Las Palmas de Gran Canaria, aunque se trasladó desde pequeño a Madrid para continuar con su formación futbolística. Su recorrido dentro del club comenzó en las categorías inferiores y luego pasó por el tercer equipo y el Castilla antes de llegar al primer equipo del Real Madrid en 2024.
Ahora, el defensor vuelve a quedar en el centro de la escena, aunque esta vez por un episodio completamente alejado de su actividad deportiva. La condena se produjo después de una noche que terminó con su detención y posterior proceso judicial en Gran Canaria.



