El escritor y exvicepresidente de Nicaragua, Sergio Ramírez Mercado, destacó el papel histórico de Costa Rica como refugio para los exiliados políticos centroamericanos, durante una entrevista concedida a la BBC Mundo.
Ramírez, uno de los intelectuales más reconocidos de América Latina y ganador del Premio Cervantes en 2017, reflexionó sobre la relación histórica entre Nicaragua y Costa Rica, la migración y el mestizaje cultural que ha marcado a ambas naciones.
“Tradicionalmente Costa Rica ha sido un refugio”, afirmó el autor nicaragüense, recordando que durante las décadas de los 60 y 70 el país funcionó como un “amortiguador” en medio de una Centroamérica golpeada por dictaduras militares, guerras civiles y represiones políticas.
El escritor señaló que desde países como Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua, los perseguidos políticos encontraban en Costa Rica un espacio de libertad y acogida.
“Las luchas en Centroamérica contra las dictaduras nunca pudieron haber sido posibles sin Costa Rica como lugar de refugio y libertad”, expresó.
Sin embargo, Ramírez también reconoció que el panorama migratorio actual es muy distinto al de décadas anteriores.
Según explicó, Costa Rica enfrenta hoy una migración masiva proveniente principalmente de Nicaragua, situación que ha provocado mayores controles y vigilancia sobre los procesos migratorios y de refugio.
“No podría decir que hay una política de cerrar puertas, pero sí una mayor vigilancia”, comentó el novelista, quien actualmente vive exiliado tras ser perseguido por el régimen de Daniel Ortega.
Ramírez aclaró además que la xenofobia no es un fenómeno exclusivo entre ticos y nicaragüenses, sino una situación global que se ha intensificado debido a las grandes olas migratorias.
“Existe la xenofobia, pero eso no es porque se trate de Costa Rica y Nicaragua; es un fenómeno mundial”, apuntó.
“El nica es salvaje, el tico más civilizado”
Uno de los momentos más llamativos de la entrevista fue cuando Sergio Ramírez habló sobre las diferencias culturales entre ambos pueblos, utilizando incluso humor y autocrítica.
“El nica es salvaje, el tico es más civilizado”, dijo entre risas.
El escritor explicó que históricamente en Nicaragua se ha percibido la buena educación y las formas moderadas del costarricense como una señal de debilidad.
“Si no sos grosero, si no sos agresivo, si no hablás a voz en cuello, algo está funcionando mal”, comentó.
También hizo referencia al tradicional voseo nicaragüense y al uso del “tú” por parte de los costarricenses, como parte de las diferencias culturales que durante décadas marcaron a ambos países.
No obstante, Ramírez considera que Costa Rica ha cambiado profundamente y hoy vive un importante proceso de mestizaje cultural impulsado por la migración nicaragüense.
“Hay muchos matrimonios mixtos, hay generaciones nuevas. La corriente que trae Nicaragua en el habla, en la cocina y en la cultura permea a Costa Rica”, afirmó.
Una figura clave de la literatura latinoamericana
Sergio Ramírez nació en Masatepe, Nicaragua, en 1942. Además de su carrera política como vicepresidente entre 1985 y 1990 durante el gobierno sandinista, es considerado uno de los escritores más influyentes de habla hispana.
Entre sus obras más reconocidas destacan Margarita, está linda la mar, Castigo divino y Tongolele no sabía bailar.
En 2021 el régimen de Daniel Ortega emitió una orden de captura en su contra acusándolo de “incitar al odio”, situación que lo llevó nuevamente al exilio.
Actualmente hoy a sus 83 años reside fuera de Nicaragua y continúa desarrollando una activa labor literaria y periodística.



