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Tiburones dan positivo en cocaína: ¿qué ocurrió y cuáles podrían ser las consecuencias?

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Una investigación determinó que un grupo de 13 tiburones de nariz afilada dieron positivo por cocaína en Brasil, específicamente en las aguas costeras de Río de Janeiro.

El estudio fue realizado por científicos de la Fundación Oswaldo Cruz y determinó que tenían esta droga tanto en su hígado como en su tejido muscular.

Los autores precisaron que en esta última zona tenían niveles aproximadamente tres veces más altos que en dicho órgano.

De la misma manera, aseguraron que en comparación a los machos, las hembras tenían concentraciones más altas de esta sustancia en su tejido muscular.

El trabajo fue publicado en la revista académica Science of the Total Environment.

Por qué los tiburones dieron positivo al test de cocaína

El ecotoxicólogo de la fundación y coautor del estudio, Enrico Mendes Saggioro, explicó a CNN que la cocaína contamina el mar debido a las descargas de aguas residuales de humanos que consumen la droga.

A esto se le suman los desechos de laboratorios ilegales que la producen.

La investigación asegura que alrededor del 22% de los consumidores de cocaína viven en Sudamérica, mientras que Brasil es el segundo mayor mercado de la región.

También citan datos que afirman que este fenómeno coincide con “una infraestructura inadecuada de tratamiento de aguas residuales”.

Los científicos de la Fundación Oswaldo Cruz advierten que se ha visto un aumento de los niveles de cocaína en el mar.

A pesar de que no saben con precisión cuáles podrían ser los daños para la salud de los tiburones, sí dijeron que estudios anteriores han encontrado efectos negativos en peces y otros animales submarinos.

Recalcaron en un comunicado que “es probable que la exposición tenga efectos fisiológicos nocivos en los tiburones”.

“La cocaína apunta al cerebro y se ha observado un comportamiento hiperactivo y errático en otros animales”, enfatizaron.

La bióloga de la fundación y coautora del estudio, Rachel Ann Hauser-Davis, declaró que es “muy probable” que también estén contaminados con cocaína otros seres vivos de los que se alimentan los tiburones.

Tras el reciente hallazgo, esperan analizar otras especies de tiburones, además de “evaluar peces migratorios como el salmonete”.

Esto con el objetivo de “verificar si el comportamiento migratorio afecta la acumulación de cocaína”, dijo Mendes Saggioro.

El ecólogo conductual de la Universidad Checa de Ciencias de la Vida en Praga, Pavel Horky, explicó al citado medio que “los peces son sensibles a los efectos adversos de muchas drogas neurológicamente activas, desde el alcohol hasta la cocaína”.

Aquello puede influir en que desarrollen una “adicción a las drogas relacionada con la vía de recompensa de la dopamina, de manera similar a como lo hacen los humanos”.

Previamente, en 2021, Horky lideró una investigación que descubrió que la trucha marrón puede volverse adicta a la metanfetamina cuando esta se acumula en las vías fluviales.