Concacaf impulsó el reclamo para que las reservas del organismo lleguen al desarrollo del deporte.
Costa Rica podría disponer de $25 millones para el ciclo 2027-2030 si prospera una nueva propuesta de financiación de FIFA.
Para el fútbol nacional, la noticia abre una posibilidad importante: fortalecer la formación de jugadores, las selecciones y la infraestructura con recursos adicionales.
El plan contempla elevar de $10 millones a $25 millones la asignación por asociación miembro. Associated Press corroboró la propuesta mediante un documento y fuentes conocedoras del proyecto. Todavía no es un desembolso aprobado ni dinero recibido por la Federación Costarricense de Fútbol.
Según informó Leonardo Lourenço, de Globo Esporte, la iniciativa será presentada al Consejo de FIFA este jueves 15 de octubre. El calendario previsto apunta a completar su definición en diciembre y someterla a votación del Congreso en marzo de 2027.
Qué significaría el aumento para Costa Rica
Concepto - Monto para 2027-2030
Asignación prevista por federación - $10 millones
Recursos adicionales propuestos - $15 millones
Total si se aprueba el plan - $25 millones
El incremento sería de 150% respecto al monto previsto: la financiación total pasaría a ser dos veces y media la asignación inicial. Es un cálculo sobre las cifras publicadas, no una nueva partida independiente.
Tampoco significa que Costa Rica recibiría los $25 millones de una sola vez o que podría utilizarlos sin condiciones. La distribución, los requisitos y los usos autorizados deberán quedar definidos en los instrumentos finales.
La pregunta nacional: cómo convertir recursos en mejores futbolistas
Desde la perspectiva costarricense, el valor de la propuesta dependerá de los proyectos que permita ejecutar.
Una prioridad razonable sería ampliar la detección y formación de talento fuera de los principales centros urbanos, mejorar la preparación de entrenadores y sostener competiciones juveniles con mayor continuidad. También podría fortalecer el fútbol femenino y las condiciones de trabajo de las selecciones menores.
Estas son oportunidades de inversión que plantea el escenario; no corresponden a un reparto anunciado por la Fedefútbol.
La evaluación debería ir más allá de construir instalaciones. Importa cuántos jugadores las utilizan, cuántas competencias se organizan y qué oportunidades nuevas reciben las comunidades.
Costa Rica ya tiene antecedentes con FIFA Forward
El país conoce este programa. FIFA documentó que en abril de 2024 se inauguraron nuevas instalaciones para las selecciones femeninas y el fútbol playa en el complejo federativo.
La entidad informó entonces que el proyecto amplio del que forman parte esas obras recibió más de $1,5 millones de fondos Forward, además de recursos generados por el Mundial Femenino Sub-20 organizado en Costa Rica.
Otro antecedente es la modernización energética del complejo, con paneles solares y sustitución de iluminación por tecnología LED. Según FIFA, las mejoras estaban diseñadas para reducir alrededor de 41% el consumo energético. Son ejemplos de cómo una inversión puede mejorar instalaciones y disminuir gastos operativos futuros.
Concacaf tuvo un papel en la presión por más financiación
La propuesta llega después de un debate en el que Concacaf participó activamente.
El 30 de julio, la confederación y sus 41 asociaciones rechazaron el proyecto FIFA Forward Enterprise, que planteaba incorporar inversión privada a una estructura comercial vinculada con los torneos de FIFA.
En su comunicado, Concacaf cuestionó el procedimiento, los plazos y la necesidad de recurrir a capital privado. Además, encargó a sus representantes buscar fórmulas para utilizar las reservas existentes de FIFA en el desarrollo del fútbol regional.
Posteriormente, Victor Montagliani y Aleksander Čeferin, presidentes de Concacaf y UEFA, solicitaron al menos $10 millones adicionales por federación para el siguiente ciclo, por encima de los fondos ya comprometidos. Reuters informó sobre esa petición en septiembre.
El aumento ahora planteado, de $15 millones, supera ese mínimo solicitado.
Más recursos también podrían elevar la competencia regional
Para Centroamérica y el Caribe, una financiación mayor puede significar mejores centros de entrenamiento, más actividad juvenil y mayores posibilidades de preparar selecciones.
Desde Costa Rica, esa es una oportunidad y también una exigencia deportiva: si otras federaciones aprovechan bien sus recursos, aumentará la competencia. Obtener la misma asignación no garantiza conseguir los mismos resultados.
El plan reportado por Globo Esporte también contempla $99 millones para cada confederación continental y ayudas específicas para viajes y equipamiento. Esos fondos deben distinguirse de los $25 millones previstos por asociación nacional; no corresponde sumarlos automáticamente a la cuenta costarricense.
La noticia ofrece una posibilidad relevante para el próximo ciclo mundialista. Si se aprueba, el desafío de Costa Rica será presentar proyectos con objetivos medibles, ejecución transparente y continuidad: que el aumento financiero termine reflejado en más oportunidades para jugar y en una mejor formación.

