Kimi Antonelli protagonizó una remontada histórica en Monza. El piloto italiano, representante de Mercedes, salió desde la posición 19 y terminó celebrando una victoria inolvidable en el Gran Premio de Italia, rompiendo una sequía de seis décadas para los pilotos locales en el mítico circuito.
Antonelli tuvo que partir desde el fondo de la parrilla debido a un cambio en su monoplaza, pero lejos de resignarse, construyó una espectacular remontada que terminó coronando a tres vueltas del final, cuando superó a su compañero de equipo, George Russell, para tomar el liderato.
El triunfo tiene un significado especial para el automovilismo italiano. Antonelli se convirtió en el primer piloto de su país en ganar en Monza en 60 años, desde que Ludovico Scarfiotti lo consiguiera en 1966 al volante de un Ferrari.
Remontada de Antonelli y podio para Verstappen
La carrera parecía encaminada a una victoria de Russell, pero el británico no pudo sostener el primer lugar ante el avance de su compañero.
Antonelli aprovechó cada oportunidad para avanzar posiciones y, cuando restaban apenas tres vueltas, completó su remontada al superar a Russell y tomar el triunfo frente a su público.
Max Verstappen terminó en la tercera posición. El neerlandés incluso tuvo una salida de pista en una curva durante la parte final de la carrera, pero logró evitar mayores complicaciones, mantenerse en la pelea y asegurar un lugar en el podio.
Con este resultado, Antonelli reafirma sus aspiraciones de pelear por el campeonato de Fórmula 1 y suma una victoria de enorme peso en un circuito cargado de historia para el automovilismo de su país.
Ferrari vive un decepcionante Gran Premio de Italia
Mientras Antonelli disfrutaba una jornada inolvidable, Ferrari tuvo poco que celebrar en su gran premio de casa.
La Scuderia, ganadora en Monza en 2024 y 2019, se quedó lejos de repetir el éxito ante una afición que esperaba ver a sus pilotos luchar por la victoria.
Charles Leclerc quedó rápidamente fuera de la pelea debido a un accidente que provocó la bandera roja, mientras que Lewis Hamilton tampoco consiguió meterse en la lucha por las primeras posiciones.
El contraste fue evidente: mientras Ferrari decepcionaba a los aficionados italianos, Antonelli se convertía en el protagonista de una jornada histórica.
Cadillac supera a Aston Martin
Para Cadillac F1, el resultado dejó pocas razones para celebrar, aunque sus dos monoplazas consiguieron completar la carrera, algo que no ocurría desde el Gran Premio de Gran Bretaña.
Sergio Pérez cruzó la meta en la posición 18, mientras que Valtteri Bottas terminó 19.º, cerrando la clasificación de los pilotos que llegaron a la bandera a cuadros.
Aun así, Cadillac terminó por delante de los dos Aston Martin, aunque la diferencia no necesariamente respondió a un mejor rendimiento del equipo estadounidense.
Fernando Alonso tuvo que abandonar por posibles daños en su monoplaza, mientras que Lance Stroll tampoco pudo completar la carrera debido a problemas hidráulicos.
Pérez, además, recibió una penalización de cinco segundos por no seguir las instrucciones de los directores de carrera en una vía de escape. Sin embargo, el castigo no modificó su posición respecto a Bottas y le permitió evitar el último lugar entre los pilotos que terminaron en pista.
Monza terminó siendo territorio de Antonelli. El italiano transformó una salida desde la posición 19 en una victoria histórica y, ante su público, escribió su nombre junto al de Scarfiotti como uno de los pilotos italianos capaces de conquistar el Templo de la Velocidad.
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