La NBA ha dado el paso que durante años evitó poner por escrito. La Junta de Gobernadores aprobó este miércoles iniciar formalmente el proceso de exploración para expandir la liga, con dos destinos ya definidos: Las Vegas y Seattle.
No es aún la decisión definitiva, pero sí el movimiento más claro hasta la fecha hacia una NBA de 32 equipos.
La votación —que requería el respaldo de al menos 23 de los 30 propietarios— habilita a la liga a estudiar propuestas, grupos inversores y condiciones de mercado en ambas ciudades.
El siguiente paso será analizar las ofertas económicas, que según distintas fuentes podrían situarse entre los 7.000 y 10.000 millones de dólares por franquicia, cifras que reflejan el crecimiento exponencial del negocio en la última década.
El comisionado Adam Silver confirmó en un comunicado que la liga entra en una nueva fase: “Refleja el interés de la Junta en explorar la expansión en dos mercados con una larga historia de apoyo al baloncesto”.
Una expansión que ya no se esconde
Durante años, la NBA fue aplazando este debate. Primero, a la espera de cerrar el nuevo convenio colectivo; después, hasta asegurar el contrato televisivo. Ambos hitos —completados en 2023 y 2024— despejaron el camino.
Ahora sí, la expansión ha pasado de ser un rumor constante a un proceso en marcha.
El calendario que maneja la liga apunta a que las nuevas franquicias podrían debutar en la temporada 2028-29, aunque antes deberá producirse una votación final que valide la entrada de los nuevos equipos y el reparto económico entre los actuales propietarios.
Las Vegas: de experimento a apuesta segura
El caso de Las Vegas es paradigmático. Lo que durante años fue territorio neutral para eventos se ha transformado en un mercado deportivo consolidado. La ciudad ya cuenta con franquicias en la NFL, la NHL, la WNBA y, próximamente, la MLB.
Para la NBA, además, no es un territorio desconocido. Allí se disputa la Summer League y se han celebrado eventos recientes como la fase final de la NBA Cup. La relación es estrecha y sostenida.
No es casualidad que varios grupos inversores lleven tiempo preparándose para este momento. Algunos nombres de peso han sido vinculados a posibles candidaturas, lo que anticipa una puja económica de gran magnitud.
Seattle: el regreso de una deuda histórica
Si Las Vegas representa el futuro, Seattle simboliza una cuenta pendiente. La ciudad perdió a los Seattle SuperSonics en 2008, cuando la franquicia se trasladó para convertirse en los Oklahoma City Thunder. Desde entonces, el regreso de la NBA se ha mantenido como una demanda constante.
Con un nuevo pabellón, una base de aficionados consolidada y un mercado televisivo potente, Seattle aparece como el candidato más natural. Incluso dentro de la propia liga existe la percepción de que su retorno no solo es viable, sino necesario.
El negocio detrás de la decisión
Más allá del componente deportivo, la expansión responde a una lógica económica clara.
Aunque la entrada de dos nuevos equipos implicará repartir los ingresos televisivos entre 32 en lugar de 30 franquicias, el pago inicial —que podría alcanzar cifras récord— y el crecimiento de nuevos mercados compensan esa dilución a largo plazo.
La NBA, en ese sentido, no solo se expande: revaloriza su producto.
Próximos pasos
El proceso entra ahora en una fase de análisis y negociación:
Evaluación de ofertas en Las Vegas y Seattle
Reuniones con grupos inversores
Definición del modelo financiero
Posible votación final entre finales de 2026 y los años siguientes

