El fútbol vive un cambio con las cinco variantes en cada juego

El ruso Aleksandr Erokhin se convirtió el 1 d julio del 2018 en el primer cuarto cambio de la historia de los Mundiales en el Rusia-España de octavos de final. La FIFA autorizó por primera vez una sustitución extra en caso de prórroga.

En la Bundesliga, en dos jornadas y media, ha habido ya 22 quintos cambios desde que se reanudó la competición después del parón por coronavirus. Después de casi tres meses con el fútbol parado y en previsión de que se van a disputar “un gran número de partidos en un breve periodo, lo cual podría repercutir negativamente en la salud de los futbolistas”, la International Football Association Board (IFAB) y la FIFA aprobaron el 8 de mayo que se pudieran realizar cinco sustituciones en todos los torneos, que se intentarán acabar a contrarreloj. Se trata de una norma revolucionaria que hace replantear los 90 minutos con 16 jugadores diferentes.

Hace tiempo que el fútbol dejó de pensarse solo desde la alineación titular pero ahora los entrenadores tendrán posibilidad de incidir en los partidos. “A veces, tienes envidia de los técnicos del baloncesto o el balonmano. Las cinco sustituciones te dan riqueza para hacer cosas nuevas en lo táctico. Será muy interesante”, detalla Rubi, responsable del Betis. “Me parece lo más sensato. Porque a los chicos no les puedes exigir 90 minutos cuando estuvieron 80 días en su casa”, valora Javier Aguirre, entrenador del Leganés. “Los cinco cambios es una buena medida. A lo mejor viene para quedarse”, aplaude Diego Martínez, el estratega del Granada.

 

A priori, la regla favorece a los equipos con profundidad de armario, con cantidad y calidad en sus filas, y perjudica a los conjuntos con plantillas cortas. No solo porque tienen menos dónde elegir sino que, además, la supuesta plaga de lesiones musculares aún les puede dejar más en cuadro. “Si juegan todos, serán 15 jugadores de campo con riesgo de lesionarse”, alertó Paco Seirul•lo, jefe de metodología del Barça.

Entre los que puede verse con más problemas es Quique Setién en el banquillo del Barcelona. Ahora mismo, con Umtiti lesionado desde el segundo entrenamiento y Luis Suárez que todavía no ha recibido el alta médica tras su operación en la rodilla –el 13 de junio se cumplirán cinco meses–, el Barça tiene exactamente 16 futbolistas del primer equipo disponibles, contando con Neto, el portero suplente.

 

Es decir, que no podría realizar las cinco sustituciones con jugadores del primer equipo y debería tirar de los chicos del filial que tiene a sus órdenes: Araujo, Riqui Puig, Monchu, Collado y Ansu Fati.

El técnico cántabro ha agotado los tres cambios en los 12 choques que ha dirigido del Barcelona. Y ahora podría ser más intervencionista y también cuidar a los futbolistas con más minutos. Pero el banquillo no únicamente debe servir para dar descansos en los minutos finales sino también para ser más productivo.

 

Esta temporada, los suplentes han aportado 11 goles con Arturo Vidal (3) a la cabeza, seguido de Arthur, Fati y Suárez, dos cada uno. No es extraño que el chileno lidere la estadística pues es el que más ha entrado con el partido iniciado (18 veces, por 16 de Rakitic y 15 del joven Ansu Fati). En el polo opuesto, Griezmann es el jugador más sustituido, con 16 relevos.

Para el juego de desgaste barcelonista, la nueva normativa también supone un obstáculo. El Barça acostumbra a madurar los partidos en la primera parte y a sentenciarlos en la segunda mitad. Con cinco sustituciones, si los rivales las gestionan bien pueden minimizar los errores por cansancio de la recta final. Eso siempre que los entrenadores sean valientes y no se guarden los cambios para perder tiempo. Ya se sabe que si algo está funcionando, mejor no tocarlo, dicen los conservadores.

 

En estos días, la liga alemana se ha convertido en el laboratorio al que todos los ojos miran. Y sorprende que el líder, el Bayern, pese a todo su potencial, nunca haya apurado al máximo la nueva regla: hizo tres relevos contra el Union, cuatro frente al Eintracht y tres ante el Borussia Dortmund. Además seis de esos cambios fueron en los últimos cinco minutos.

Nada que ver con el Eintracht, que ha sumado el pleno de las 15 sustituciones. O con el Bayer Leverkusen, que el martes hizo tres cambios de una tacada en el descanso. Para agitar el equipo, el holandés Bosz retiró a dos defensas. El fútbol está cambiando y mucho.