La jefa que lleva las riendas de la familia Griezmann

Antoine Griezmann es el hombre del momento. Su fichaje, por el que el Barça ha pagado 120 millones, le ha convertido en la sensación del verano. Tras esperas y rumores, al fin, el atacante ya es jugador blaugrana.

En su presentación, el crack lo dejaba claro: “la familia es todo” . Por ello, en un momento tan especial, no podían faltar los suyos. Acompañado por su mujer, hijos, padres y varios amigos Griezmann dio de esta manera el pistoletazo de salida a una nueva vida.

Repasamos el lado más romántico del francés.

Ladueña del corazón de Griezmann, vasca, de 28 años, es licenciada en Pedagogía y una apasionada de la moda. Como podemos ver en su cuenta de Instagram, donde cuenta con 373.000 seguidores, le encanta hacerse fotos y posar con diferentes ‘outfits’.

De hecho, la WAG llegó a tener un blog -'Cordialmente Erika’- y actualmente colabora con la firma ‘Aqüe apparel’, de trajes de baño.

Antoine conoció a Erika en San Sebastián, cuando jugaba en la Real Sociedad. Dicen que el futbolista 'se lo tuvo que currar’ para enamorarla, tardando un año en conseguir su objetivo. De hecho, al parecer Erika no tenía ni idea de quién era el jovencito que se interesaba continuamente por ella en la residencia de estudiantes donde vivía, casualmente situada a poca distancia de los campos de entrenamientos txuriurdin.

La joven de Vera de Bidasoa (Navarra) y el francés no han vuelto a separarse desde ese día. En 2014, tras el fichaje del futbolista por el Atlético, se instalaron en Madrid, ciudad en la que dieron la bienvenida a su primera hija, Mía, en 2016.

En 2017 la pareja decidió formalizar su relación pasando por el altar. El enlace, que estuvo blindado con un amplio dispositivo de seguridad, contó entre sus invitados con los atléticos Juanfran Torres, 'Koke' y Kevin Gameiro, entre otros.

La ceremonia tuvo lugar en el Palacio de Galiana, un edificio mudéjar del siglo XI, situado a orillas del Tajo y con unas vistas privilegiadas de Toledo.

Ambos se complementan a la perfección, pues como comentó el jugador en una entrevista “ella es la que me lleva todo. Hay obras en casa y es ella la que lo maneja todo, los papeles de la casa, del club… Yo me olvido del papeleo. Así solo pienso en el fútbol. Y eso me viene muy bien”. De hecho, el deportista suele referirse a ella de modo cariñoso como “la jefa”.

La familia ha vuelto a crecer durante este 2019 con Amaro, nacido el lunes 8 de abril, casualidades de la vida, el mismo día que su hermana mayor, que ya tiene 3 años.

Griezmann y Érika llevan su relación con gran discreción, si bien, comparten a través de las Redes Sociales algunas estampas familiares en las que vemos a un Antoine entregado en cuerpo y alma a su familia.

Buenas finanzas

El exdelantero rojiblanco se convirtió en 2018 en el deportista francés mejor pagado, según la lista publicada por L'Équipe, gracias al esfuerzo de los de Simeone por retenerle: 23 millones netos por temporada. O lo que es lo mismo, 63.000 euros al día.

A ello, hay que sumarle primas y sponsors: la marca deportiva del futbolista es desde hace mucho tiempo Puma y le patrocina el gigante tecnológico chino Huawei.

Con un contrato por cinco temporadas y una cláusula de 800 millones, Griezmann, es el tercer fichaje más caro del FC Barcelona, ocupando la tercera posición en el ranking de fichajes del club por detrás de Philippe Coutinho y Ousmane Dembélé.

El francés ya pudo fichar por el club azulgrana la temporada pasada, pero decidió continuar en el Atlético. “Tengo una familia que mover, una hija que estaba en el cole, con amigos y amigas. A mi mujer la veía bien allí, yo estaba bien y no estaba preparado para dar ese paso. Pensaba que todavía me faltaba algo por hacer en el Atlético, pero este año ha sido diferente”, argumenta el francés.

No son palabras sino hechos que en la familia Griezmann cuentan todos en las decisiones.