El campeón del mundo con Argentina y extécnico del Tenerife, Jorge Valdano, reflexionó sobre la reacción del fútbol ante la tragedia. "No busquemos culpables. Para tanto dolor, es suficiente con una víctima", escribió.
Valdano dirigió al Tenerife hace más de tres décadas, pero sigue pendiente de lo que ocurre en el club y en la isla. Desde ese vínculo escribió sobre la muerte de Jesús de Miguel, el delantero de 30 años que falleció el martes 3 de noviembre, un día después de chocar con el portero del FC Andorra, Jesús Owono, en un partido de la Segunda División española.
En su columna para El País, Valdano se detuvo en la dificultad de aceptar que una jugada de fútbol pueda terminar con la muerte de un jugador. En el estadio, escribió, los aficionados están acostumbrados a pasar de la alegría a la rabia en cuestión de segundos. La muerte rompe esa lógica y, en medio del desconcierto, aparece la necesidad de encontrar a alguien a quien señalar.
El argentino interpretó el choque como una acción que se resolvió en una fracción de segundo, entre un futbolista que buscaba el balón y otro que trató de protegerse al advertir el impacto. Su llamado llegó en medio de los ataques que recibió Owono en redes sociales. También circuló una supuesta disculpa del guardameta en X que el FC Andorra desmintió: el mensaje provenía de una cuenta que suplantaba su identidad.
El vínculo que todavía lo une al Tenerife
Valdano dirigió al equipo entre 1992 y 1994. En la columna contó que el paso por Tenerife le dejó un vínculo con el club y con la isla que sigue intacto. Por eso, al despedir a De Miguel, escribió que sentía la pérdida como la de alguien con quien compartía una identidad.
El cierre de su texto estuvo dedicado a la familia del delantero y a la gente del Tenerife, desde el presidente Felipe Miñambres hasta el último aficionado.

