La incertidumbre sobre la salud de Vincent Kompany comenzó a despejarse. Después de cinco días hospitalizado por el desvanecimiento que sufrió en las instalaciones del Bayern Múnich, el técnico recibió el alta y continuará su recuperación en casa.
Max Eberl, responsable deportivo del club, comunicó que los médicos identificaron una irritación de las meninges como causa del episodio ocurrido el viernes 23 de octubre, cuando Kompany presenciaba un entrenamiento del segundo equipo.
La información introduce una actualización importante frente a las versiones que hablaban de un posible problema cerebral todavía bajo investigación. El Bayern ya comunicó un hallazgo médico, aunque no ha divulgado los resultados completos de los exámenes ni la causa específica de esa irritación.
De las primeras versiones al diagnóstico comunicado
En los días posteriores al incidente, publicaciones que citaban al diario alemán Bild señalaron que el entrenador habría presentado convulsiones. Aquellas informaciones alimentaron las preguntas sobre un posible origen neurológico.
La prensa belga también recogió esas versiones. Footnews advirtió el 28 de octubre que todavía no existía un diagnóstico oficial y que resultaba prematuro afirmar que Kompany hubiera sufrido una crisis de epilepsia.
Posteriormente llegó la explicación de Eberl. El término utilizado en alemán fue Hirnhautreizung, traducible como irritación meníngea. Esa es la formulación que corresponde conservar, sin convertirla por cuenta propia en un diagnóstico de epilepsia, lesión cerebral o una enfermedad específica no detallada por el club.
Sin calendario para regresar
La salida del hospital fue recibida con alivio, pero no significa una reincorporación inmediata.
El tratamiento comunicado contempla reposo y medicación. Aaron Danks seguirá al frente del equipo mientras Kompany se recupera y dirigirá al Bayern ante Borussia Dortmund.
La información de la agencia alemana dpa, publicada por Frankfurter Allgemeine Zeitung, subraya que el club no ha establecido un calendario de regreso. Danks insistió en que el entrenador debe tomarse el tiempo necesario.
En Bélgica, Voetbalkrant también sitúa su posible vuelta después de la pausa de selecciones de noviembre, aunque condicionada a su evolución. Esa posibilidad no equivale a una fecha oficial.
Eberl, además, rechazó atribuir el episodio a la presión del cargo: explicó que se trata de una enfermedad y que el técnico contará con tiempo para recuperarse.
Por ahora, la novedad más importante es que Kompany está nuevamente con su familia. Su regreso al trabajo dependerá de la evolución médica.
