El Milan vivió una noche para el olvido en San Siro. Pese a remontar inicialmente el marcador, el conjunto rossonero terminó derrotado 2-4 ante el Bolonia este miércoles, en un partido de constantes cambios que dejó al equipo local con más dudas y a su afición expresando su descontento.
La escuadra lombarda volvió a mostrar fragilidad defensiva, un problema que ya había quedado en evidencia en su compromiso ante el Bournemouth por la Europa League. Esta vez, el Bologna aprovechó los errores y castigó a un rival que no supo sostener su ventaja.
El encuentro comenzó favorable para los visitantes, que se adelantaron gracias a Samuel Mbangula. La reacción del Milan no tardó en llegar y tuvo como protagonista a Alphadjo Cissè, autor de dos goles antes de la media hora para colocar el 2-1 y encaminar momentáneamente a los locales hacia una victoria importante en sus aspiraciones de mantenerse en la pelea por los primeros puestos.
Pero el panorama cambió por completo en la segunda mitad. El Bolonia encontró el empate mediante un tiro libre de Juan Miranda que Davide Bartesaghi terminó desviando hacia su propia portería. El autogol golpeó al Milan y devolvió la confianza a un equipo visitante que olió la oportunidad de llevarse los tres puntos.
El desconcierto local se hizo todavía más evidente poco después. Tras el saque de centro, Miranda volvió a ser protagonista con un centro que encontró a Mbangula dentro del área. El atacante controló, enganchó y definió para completar la remontada del Bolonia, que pasó de estar abajo en el marcador a tomar el control del partido.
Con el Milan obligado a buscar una reacción, los visitantes aprovecharon los espacios y sentenciaron el encuentro cerca del final. Mbangula culminó un contragolpe para establecer el definitivo 2-4 y completar una actuación decisiva en San Siro.
El resultado dejó al Milan con una derrota dolorosa, tanto por la forma en que perdió la ventaja como por las consecuencias en su lucha por los primeros lugares. El Bolonia, en cambio, celebró una victoria de peso como visitante, construida a partir de su capacidad para aprovechar los errores del rival.
La noche terminó con reproches desde las gradas para un Milan que volvió a pagar caro sus problemas defensivos. En San Siro, la remontada que parecía encaminarlo hacia tres puntos terminó convertida en una caída que complica sus aspiraciones en el campeonato.
MÁS INFORMACIÓN
