El Atlético de Madrid sacó un empate milagroso 1-1 ante el Stuttgart gracias en buena parte al guardameta Jan Oblak.
El conjunto alemán salió decidido a imponer condiciones y en apenas dos minutos ya había exigido en dos ocasiones al guardameta esloveno. Primero, Bilal El Khannouss aprovechó una pérdida de Marcos Llorente y sacó un remate potente que no encontró portería. Después, Oblak respondió ante un disparo de Josha Vagnoman.
El asedio continuó. Al minuto 10, Angelo Stiller probó desde la medialuna con un zurdazo que obligó nuevamente al portero rojiblanco a lucirse. El Atlético no encontraba respuestas y sufría para contener las llegadas de un rival que jugaba con mayor determinación.
La insistencia local tuvo recompensa al minuto 36. Marc Pubill perdió el balón en la salida ante la presión de Stiller y Jamie Leweling aprovechó la oportunidad para sacar un disparo desde la medialuna que terminó en el fondo de las redes. El Stuttgart hacía justicia a su dominio y castigaba un error que dejó expuesta a la defensa visitante.
Simeone movió el banquillo durante el descanso y el Atlético mostró otra cara en la segunda parte.
La reacción fue inmediata: apenas tres minutos después de la reanudación, Pablo Barrios inició la jugada y combinó con Álex Grimaldo, quien encontró a Ademola Lookman por la banda. El atacante desbordó y descargó hacia el centro, donde Julián Álvarez apareció para conectar un zurdazo que venció al guardameta local y estableció el 1-1.
El Atlético aprovechaba una de sus primeras oportunidades claras para equilibrar un partido que hasta entonces había exigido al máximo a su defensa.
Con el empate, el conjunto español intentó sostenerse ante la presión alemana. El panorama se complicó todavía más cuando Morten Hjulmand fue expulsado por una patada en mitad de cancha, una acción que dejó al Stuttgart en inferioridad numérica.
Pese a la desventaja, los locales adelantaron sus líneas y buscaron el gol de la victoria. El Khannouss tuvo una oportunidad para desequilibrar el marcador, pero su remate se marchó desviado.
El Atlético resistió hasta el final y terminó con un punto que, por el desarrollo del encuentro, tuvo un valor especial. Oblak evitó que el Stuttgart sacara mayor provecho de su dominio, mientras que Julián Álvarez aportó la contundencia necesaria para mantener a los rojiblancos con vida en la Champions League.
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