La FIFA presentó este jueves 15 de octubre en Zúrich una propuesta para elevar a US$6.350 millones la inversión en desarrollo del fútbol durante el período 2027-2030, en una reunión marcada por las disculpas de su presidente, Gianni Infantino, y las controversias sobre la conducción del organismo.
El denominado Programa de Solidaridad del Superávit contempla asignaciones de US$25 millones para cada una de las 211 federaciones miembro, además de mayores recursos para confederaciones, asociaciones regionales y otros actores del fútbol. La iniciativa utilizaría parte de las reservas acumuladas tras los resultados comerciales del Mundial de 2026.
Lo que significaría para Costa Rica
Como asociación miembro de la FIFA, la Federación Costarricense de Fútbol estaría comprendida en el esquema anunciado. Sin embargo, el monto debe entenderse como una asignación para el ciclo completo: no son US$25 millones anuales ni dinero que ya haya sido transferido.
Tampoco corresponde interpretar que toda esa cantidad sería adicional a los programas existentes. El comunicado establece el nivel previsto por federación, pero deja pendientes las condiciones definitivas de distribución.
Los recursos estarán vinculados con fútbol femenino, categorías juveniles, infraestructura y proyectos de largo plazo. Para Costa Rica, el alcance concreto dependerá de los requisitos que se establezcan y de los proyectos que obtengan aprobación.
Las comisiones correspondientes y el Consejo deberán completar las reglas de elegibilidad, solicitudes, desembolsos, controles y auditorías. El siguiente paso está previsto para diciembre de 2026, antes de someter el conjunto a la aprobación del Congreso de la FIFA en marzo de 2027.
El dinero del Mundial y las reservas
Según el comunicado, la propuesta parte de una proyección de superávit de entre US$5.200 millones y US$5.600 millones para el ciclo 2023-2026, todavía sin auditar.
La administración plantea mantener US$1.700 millones en reservas para imprevistos y destinar una parte de los recursos disponibles a ampliar la financiación del desarrollo.
La distinción importa: el superávit es el resultado financiero previsto del ciclo; los US$6.350 millones corresponden al programa de inversión planteado para los próximos cuatro años.
Las disculpas por un proyecto retirado
Infantino también se disculpó por los errores en la conducción y comunicación del proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE). Aseguró que la iniciativa fue retirada definitivamente y que no regresará bajo ninguna forma.
El presidente sostuvo que buscaba aumentar la inversión y canalizarla de manera más efectiva. Abogados externos informaron al Consejo sobre sus antecedentes legales, aunque la FIFA indicó que existen asuntos confidenciales por procedimientos judiciales en Estados Unidos.
Las explicaciones no cerraron las diferencias. Reuters informó que la presidenta de la Federación Inglesa, Debbie Hewitt, y el presidente de la Federación Alemana, Bernd Neuendorf, mantuvieron sus cuestionamientos y reclamaron más información.
Según esa agencia, el proyecto contemplaba crear una empresa para gestionar intereses comerciales de las competiciones de la FIFA y vender una participación minoritaria a inversores privados. Los dirigentes europeos consideraron insuficiente una disculpa centrada en la consulta y la comunicación. (reuters.com )
Gobernanza, Premio de la Paz y caso Balogun
El Consejo acordó formar un grupo de trabajo con representantes de las confederaciones para estudiar posibles reformas de gobernanza.
También encargó una evaluación del Premio de la Paz de la FIFA, sobre el que se prevé tomar una decisión en diciembre.
Otro frente será la revisión de los procedimientos disciplinarios, tras la decisión de dejar en suspenso, durante un período de prueba de un año, la sanción de un partido al estadounidense Folarin Balogun, expulsado ante Bosnia y Herzegovina en el Mundial de 2026.
Ese acuerdo abre una revisión de los procedimientos; el comunicado no anuncia la eliminación general de las suspensiones por expulsión.
La reunión deja así dos procesos abiertos: una ampliación del dinero destinado al desarrollo y una revisión de cómo se toman y supervisan las decisiones. Para las federaciones beneficiarias, incluida Costa Rica, el siguiente paso será conocer las condiciones definitivas para convertir el anuncio en proyectos y recursos disponibles.
