En la victoria por 0-3 de Manchester City ante Liverpool, los aficionados del conjunto visitante exhibieron bananas inflables en las tribunas de Anfield. Es una tradición que sostienen desde 1987 y que surgió como respuesta a los actos de racismo en las canchas inglesas.
Aquel año, el City competía en la Segunda División de Inglaterra y la discriminación estaba extendida en los principales estadios del país. John Barnes, futbolista nacido en Jamaica que pasó por el Liverpool, era uno de los más hostigados: en distintas canchas le arrojaban bananas.
Para solidarizarse, los seguidores de los Citizens empezaron a ir a las tribunas con inflables de la misma forma. Así transformaron un alimento que se usaba para discriminar en un objeto más, despojándolo de su carga ofensiva.
Casi cuatro décadas después, repitieron el gesto frente a los Reds, en la sexta fecha del torneo inglés. El City, además, se llevó los tres puntos con la goleada 3-0 con los goles de Erling Haaland, Jeremy Doku y Ryan Cherki.
Tras este clásico, el City y Liverpool jugarán el miércoles por la Champions League: los de Manchester se enfrentarán ante PSG, mientras que los Reds ante LASK Linz de Austria.
