Cabo Verde atraviesa un momento delicado después de haber sorprendido en el Mundial. El equipo que empató con España y Uruguay, y que llevó a Argentina al tiempo suplementario, ahora suma dos derrotas seguidas y quedó muy comprometido en la clasificación a la Copa de África.
El conjunto caboverdiano cayó 3-1 ante Mali y luego perdió 2-1 frente a Ruanda. Esos resultados encendieron la preocupación por su presente deportivo y lo dejaron obligado a reaccionar para seguir con chances de avanzar al certamen continental.
La polémica fuera de la cancha
Después de la derrota ante Mali, varios futbolistas de Cabo Verde aparecieron en un video difundido en redes sociales mientras participaban de una fiesta en un local de la capital. La situación generó más ruido porque en ese mismo lugar también estaban jugadores de Ruanda, el seleccionado que había vencido al equipo caboverdiano.
El episodio también puso bajo la lupa al entrenador Humberto Bettencourt. Una parte de los hinchas pide su salida por los últimos resultados y por el nivel mostrado por el equipo.
La crisis contrasta con la imagen que la selección había construido meses atrás, cuando consiguió resultados destacados frente a rivales de mayor peso y compitió de igual a igual con Argentina en los 16avos de la Copa del Mundo, instancia en la que la Albiceleste ganó 3-2 en la prórroga. Ahora, el equipo africano necesita mejorar adentro y afuera de la cancha para no quedar afuera de la clasificación.
