Alemania sufrió su primera derrota con Jürgen Klopp como entrenador. La selección germana cayó 0-1 ante Grecia en Augsburgo, en un partido que dominó durante buena parte de los 90 minutos, pero en el que no logró convertir su superioridad en goles.
El equipo de Klopp generó numerosas ocasiones y tuvo el control del encuentro, aunque se encontró con una defensa griega bien organizada y un arquero que respondió cada vez que fue exigido. Alemania manejó la pelota, llegó con frecuencia al área rival y tuvo oportunidades claras para abrir el marcador, pero el 0-0 se mantuvo hasta el descanso.
Grecia, mientras tanto, resistió el dominio local y esperó su momento. Lo encontró en el segundo tiempo.
Dimitrios Kourbelis recibió de frente al arco y sacó un remate que se desvió en un defensor alemán. El cambio de trayectoria descolocó por completo a Alexander Nübel y el balón terminó en el fondo de la portería para poner el 0-1.
El tanto obligó a Alemania a aumentar la presión. Klopp movió sus piezas en busca de una reacción, pero su equipo siguió chocando contra la resistencia griega. Cada intento de los locales terminó sin recompensa y el reloj comenzó a convertirse en su principal enemigo.
Grecia defendió la ventaja con orden durante el tramo final y logró sostener el resultado hasta el pitazo definitivo.
La derrota supone el primer revés de Alemania desde la llegada de Klopp y corta el buen inicio de la nueva etapa. El conjunto germano tuvo el dominio y las ocasiones, pero se marchó de Augsburgo sin premio.
Para Grecia, en cambio, fue una noche para recordar: un triunfo inesperado en territorio alemán y el golpe más importante de la jornada.
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