Kylian Mbappé sorprendió al mercado deportivo al poner fin a una relación de aproximadamente 20 años con Nike para convertirse en la gran figura de la llegada de la marca suiza On al fútbol.
La operación representa un golpe comercial para Nike y una enorme declaración de intenciones de On, empresa conocida principalmente por su presencia en el atletismo, el calzado para correr y el tenis. Sin embargo, detrás del impacto económico aparece una pregunta directamente relacionada con el rendimiento: ¿qué tan complicado puede resultar para un futbolista cambiar las botas que ha utilizado durante prácticamente toda su carrera?
Una investigación publicada por el diario francés L’Équipe, firmada por Pascal Glo, profundizó en un detalle que suele quedar escondido detrás de los contratos millonarios: para un jugador profesional, las botas no son únicamente un producto publicitario, sino su principal herramienta de trabajo.
Una relación que comenzó cuando tenía siete años
Mbappé adoptó Nike en 2006, cuando tenía siete años. Según el relato de L’Équipe, tomó aquella decisión después del retiro de Zinédine Zidane y por la admiración que sentía hacia Ronaldinho.
Dos décadas después, el escenario es completamente diferente. El francés es una de las mayores figuras del fútbol mundial, juega en el Real Madrid y cualquier modificación en su equipamiento es analizada hasta el último detalle.
Por eso, su incorporación a On no representa un simple cambio de logotipo.
El acuerdo incluye componentes económicos y participación accionaria, aunque las cifras no fueron divulgadas. Mbappé seguirá así una ruta similar a la de Roger Federer, quien también abandonó Nike y se convirtió en inversionista y figura estratégica de la compañía suiza.
On, fundada en 2010, ha nombrado a Thierry Henry como director de su división de fútbol y planea lanzar comercialmente sus primeras botas en 2027. Mbappé no será solamente la imagen publicitaria: también participará en las pruebas y el desarrollo del producto.
Mbappé ya escondió sus Nike
El detalle que alimentó las dudas apareció durante el derbi madrileño.
Mbappé utilizó un calzado Nike con el logotipo oculto, mientras que posteriormente también fue observado con calzado completamente neutro. La imagen refleja el periodo de transición entre el contrato terminado y la preparación del producto con el que On pretende entrar en el fútbol.
En un entrenamiento del Real Madrid, el delantero ya probó un prototipo de la primera bota de fútbol desarrollada por la marca suiza. Hypebeast
El hecho de ocultar el logotipo anterior no es extraño dentro del mercado. Los futbolistas pueden seguir utilizando durante un tiempo el modelo al que están acostumbrados, pero eliminando o cubriendo cualquier referencia comercial cuando el vínculo contractual ya terminó.
La verdadera dificultad llegará cuando Mbappé deba competir oficialmente con un calzado diferente.
La comodidad está por encima del contrato
Thomas Prouteau, especialista del sitio Footpack consultado por L’Équipe, explicó que los futbolistas consideran las botas su herramienta más importante. Si no se sienten cómodos, el rendimiento puede verse afectado.
El caso de Ibrahima Konaté sirve como ejemplo.
El defensor firmó con Under Armour en agosto de 2025, pero habría utilizado ese modelo solamente en cuatro partidos. Continuó jugando con botas Nike Phantom, inicialmente ocultando el logotipo y luego mostrándolo nuevamente.
Según el análisis, Konaté incluso prefirió una versión anterior de las Phantom en lugar del modelo más reciente. La explicación no sería comercial, sino física: sencillamente no habría conseguido sentirse igual de cómodo con las botas de su patrocinador.
En el fútbol profesional, un pequeño cambio en el talón, el ajuste, la rigidez de la suela o la distribución de los tacos puede modificar las sensaciones del jugador al correr, girar, controlar el balón o golpearlo.
Las marcas pueden fabricar una bota casi a la medida
El cambio de proveedor no significa necesariamente que Mbappé deba adaptarse a un producto completamente desconocido.
Las grandes empresas pueden personalizar casi todos los elementos del calzado. Es posible fabricar tallas intermedias poco habituales, modificar la forma del talón, cambiar la plantilla, suavizar determinadas zonas o adaptar la suela para reproducir la distribución de tacos de modelos como las Mercurial de Nike, las Predator de Adidas o las Future de Puma.
Incluso pueden construir internamente una bota con características muy similares a las de otra marca y darle una apariencia exterior distinta.
La prioridad es conservar las sensaciones del futbolista mientras el producto mantiene la identidad visual del nuevo patrocinador.
En el caso de Mbappé, On tendrá que desarrollar una bota que soporte sus principales exigencias: aceleraciones explosivas, cambios bruscos de dirección, estabilidad a máxima velocidad y precisión en el golpeo.
El factor psicológico también juega
La adaptación no es únicamente física.
Un futbolista puede probar las botas durante 20 minutos en un entrenamiento, realizar pases suaves y comprobar si aparecen molestias. Sin embargo, la verdadera evaluación ocurre durante un partido, cuando aumenta la velocidad, hay contacto con los rivales y cada movimiento se ejecuta bajo presión.
Un antiguo responsable de patrocinio de jugadores explicó a L’Équipe que algunos delanteros atribuyen inmediatamente una mala actuación, un penal fallado o una ocasión desperdiciada al nuevo calzado.
Cuando esa asociación negativa entra en la mente del futbolista, convencerlo para que siga utilizando el modelo puede resultar casi imposible.
Por eso las marcas normalmente procuran obtener la aprobación definitiva del jugador antes de cerrar el contrato. El futbolista prueba diferentes versiones hasta encontrar una configuración con la que se sienta seguro.
Morgan Sanson vivió el efecto contrario. En 2018 explicó que su paso de Nike a Puma le permitió utilizar un modelo con el talón más flexible y una mejor sujeción, poniendo fin a unas molestias recurrentes.
Cambiar de marca, por tanto, no tiene que provocar una disminución del rendimiento. Una bota correctamente adaptada incluso puede solucionar problemas que el jugador venía arrastrando.
Un movimiento estratégico de On
La contratación de Mbappé trasciende la venta inmediata de botas.
On pretende utilizarlo como rostro, probador y socio para introducirse en un mercado dominado históricamente por Nike, Adidas y Puma. Su llegada le proporciona a la compañía una credibilidad que habría necesitado años para construir mediante futbolistas de menor exposición.
La marca ya ha demostrado una gran capacidad de crecimiento. Durante el segundo trimestre de 2026 reportó ventas netas por 850,3 millones de francos suizos, un aumento interanual del 13,5%, o del 21,6% a tipo de cambio constante. On – información financiera
La presencia de Mbappé y Thierry Henry indica que el ingreso al fútbol no será un experimento aislado, sino una línea estratégica de largo plazo.
Otro golpe para Nike
La salida de Mbappé representa una pérdida significativa para Nike. El delantero francés era uno de sus principales rostros mundiales y llevaba asociado a la empresa desde su infancia.
El movimiento llega después de que la compañía también perdiera a Lamine Yamal, quien se incorporó a Adidas, y cediera a Puma el contrato para suministrar los balones de la Premier League.
Nike conserva figuras como Erling Haaland y Vinícius Júnior, además de su contrato con la Federación Francesa hasta la temporada 2033-2034. No obstante, la salida de Mbappé demuestra que las marcas emergentes están dispuestas a utilizar dinero, innovación y participación accionaria para competir por las mayores estrellas.
El fichaje también podría tener una consecuencia curiosa en la selección francesa. En las fotografías oficiales, las primeras posiciones suelen reservarse para los embajadores de la marca que patrocina a la Federación. Al incorporarse a On, Mbappé podría perder ese lugar preferencial vinculado a Nike.
¿Puede perjudicar su rendimiento?
En principio, no debería hacerlo.
On cuenta con los recursos tecnológicos para construir una bota completamente personalizada y Mbappé tendrá participación directa en el proceso. Su importancia para la empresa garantiza que cualquier modificación solicitada será atendida.
Pero tampoco es un cambio menor.
Después de tantos años utilizando productos Nike, el delantero deberá acostumbrarse a nuevas sensaciones. La forma, el peso, la suela y el ajuste pueden reproducirse casi por completo, aunque alcanzar una sensación exactamente igual resulta muy difícil.
El riesgo existe principalmente durante el periodo de adaptación. Una molestia, una ampolla o simplemente la percepción de no sentirse igual de rápido pueden tener un impacto psicológico.
En una industria en la que los contratos se valoran en millones, el detalle decisivo podría medirse en milímetros.
Fuente principal: L’Équipe, información de Pascal Glo.

