El clásico neerlandés entre Ajax y PSV Eindhoven terminó con victoria visitante 1-3, pero el resultado quedó en segundo plano debido a una violenta acción protagonizada por Ruben van Bommel, hijo del exfutbolista Mark van Bommel.
El incidente ocurrió cerca del minuto 80 en el Johan Cruyff Arena. Van Bommel llegó a gran velocidad para disputar un balón aéreo y golpeó fuertemente con el cuerpo al defensor Aaron Bouwman, quien cayó de manera aparatosa sobre el terreno de juego.
La jugada provocó inmediatamente una fuerte reacción de los futbolistas del Ajax y un enfrentamiento entre ambos equipos. Pese a la gravedad del choque, el árbitro Sander van der Eijk únicamente amonestó al atacante del PSV y el VAR no recomendó revisar la acción.
Bouwman, defensor neerlandés de 19 años, tuvo que abandonar el partido y posteriormente fue trasladado a un hospital. Ajax confirmó que los exámenes detectaron una contusión en el esternón y otra pulmonar.
El joven central permanecerá fuera de competencia durante todo septiembre.
El jefe arbitral admitió el error
Raymond van Meenen, responsable del arbitraje en la Federación Neerlandesa de Fútbol, consideró que Van Bommel debió recibir tarjeta roja directa.
"Van Bommel entra en el duelo aéreo con tanta fuerza y velocidad que pone en peligro la seguridad de su adversario. Eso merece una tarjeta roja. En este caso, su cuerpo es el arma", explicó el dirigente.
La fuerte entrada generó duras críticas en la televisión neerlandesa. El comentarista Hugo Borst llegó a calificarla como un “intento de asesinato” y la comparó con el recordado choque del guardameta alemán Harald Schumacher contra el francés Patrick Battiston en las semifinales del Mundial de España 1982.
Aquella acción dejó inconsciente a Battiston y tampoco terminó en expulsión.
Van Bommel pidió disculpas
Después del encuentro, Ruben Van Bommel visitó el camerino del Ajax para disculparse personalmente por lo ocurrido.
Peter Bosz, entrenador del PSV, explicó que el extremo estaba muy afectado y que fue el único integrante del equipo que no participó en las celebraciones por la victoria.
"Cuando el balón rebota piensa que puede cabecearlo. Una vez en el aire se da cuenta de que Bouwman está cerca y gira el cuerpo para evitar un choque de cabezas. El impacto termina siendo enorme, pero esa no era su intención", manifestó Bosz.
Ruben Van Bommel tiene 22 años, juega como extremo y utiliza el número 7 del PSV. Es hijo de Mark van Bommel, antiguo capitán de Países Bajos y exjugador de clubes como Barcelona, Bayern Múnich y AC Milan.
La acción, sin embargo, abrió nuevamente el debate en Países Bajos sobre la protección de los futbolistas y la intervención del VAR en jugadas que ponen en riesgo la integridad física de un rival.

