Lionel Messi anunció su retiro de la selección argentina a los 39 años y cerró una historia de 21 temporadas que comenzó con una expulsión casi inmediata y terminó con la conquista de todos los grandes títulos.
La prensa internacional coincidió en una misma idea: no se retira solamente el máximo goleador y jugador con más presencias de Argentina, sino el futbolista que pasó de mantener una relación conflictiva con su país a convertirse en su gran símbolo contemporáneo.
“Me vacié, no tengo más para dar”, escribió Messi en una carta redactada el 21 de julio, dos días después de perder 1-0 ante España la final del Mundial 2026. La muerte de su padre, Jorge Messi, ocurrida semanas más tarde, terminó de confirmar una decisión que ya había tomado.
Las cifras definitivas
Messi deja la selección mayor con:
- 207 partidos.
- 125 goles.
- 65 asistencias, según el recuento publicado por UOL; algunas plataformas le adjudican hasta 68 por diferencias en los criterios.
- 34 encuentros en seis Copas del Mundo.
- 21 goles mundialistas.
- 12 asistencias en Mundiales.
- 34 tantos en eliminatorias sudamericanas.
- 27 partidos mundialistas como capitán.
- 23 victorias en Copas del Mundo.
- Tres finales mundialistas: 2014, 2022 y 2026.
- Cuatro títulos con la absoluta: Mundial 2022, Copas América 2021 y 2024 y Finalissima 2022.
A esos trofeos se agregan el Mundial Sub-20 de 2005 y el oro olímpico de Beijing 2008.
De “Leonardo Messi” a la expulsión en 45 segundos
La brasileña Folha de São Paulo aportó una anécdota extraordinaria. Cuando la AFA intentó localizarlo en Barcelona en 2004, uno de sus funcionarios llamó a la casa familiar preguntando por “Leonardo Messi”. Jorge Messi respondió que allí no vivía nadie con ese nombre. La Asociación sabía que el muchacho se llamaba Leo y había concluido erróneamente que era Leonardo.
Argentina se movió rápidamente porque España también podía convocarlo. Su estreno con la absoluta llegó el 17 de agosto de 2005 contra Hungría. Ingresó a los 63 minutos y, unos 45 segundos después, fue expulsado por golpear con el brazo a Vilmos Vanczák mientras intentaba soltarse de la marca.
El joven Messi regresó llorando al vestuario. Aquella escena parece hoy el prólogo perfecto de una carrera que atravesaría incomprensión, derrotas, renuncia, regreso y redención.
Una historia que estuvo a punto de romperse
Messi perdió cuatro grandes finales durante sus primeros años: Copa América 2007, Mundial 2014 y Copas América 2015 y 2016.
Después de fallar su lanzamiento en la definición frente a Chile en 2016 anunció que dejaba la selección. En Argentina se le cuestionaba por haber crecido en España, por no cantar el himno y por no reproducir con la Albiceleste el rendimiento que mostraba en Barcelona.
Volvió pocas semanas después. La transformación definitiva llegó con Lionel Scaloni, quien formó un equipo equilibrado alrededor suyo y un vestuario en el que Messi dejó de sentirse sometido a examen permanentemente.
La Copa América 2021, conquistada ante Brasil en el Maracaná, rompió la barrera. Después llegaron la Finalissima, el Mundial de Qatar y otra Copa América. Messi ya no necesitó imitar a Diego Maradona: construyó un legado propio.
Así reaccionó el mundo
El diario argentino Olé tituló: “Gracias, Leo: serás eterno”.
El francés L’Équipe fue contundente: “Se acabó”.
El italiano Corriere dello Sport habló del “fin de una era”, mientras los medios alemanes calificaron la decisión como un impacto mundial.
The Guardian sostuvo que su retiro deja una advertencia para el aficionado: hay que observarlo mientras todavía sea posible, porque su salida de Argentina representa el comienzo del final de su carrera.
Paulo Vinícius Coelho, uno de los periodistas más respetados de Brasil, lo definió como “el mayor jugador del siglo XXI” y destacó que sostuvo un nivel extraordinario durante 21 años en la época más expuesta y mediática del fútbol.
Entre sus compañeros también hubo mensajes especialmente emotivos:
- Ángel Di María: “Gratitud eterna, capitán”.
- Leandro Paredes: “Es y siempre será el más grande de todos”.
- Cristian Romero: “Te amo, te admiro y siempre estaré agradecido”.
- Rodrigo De Paul: destacó sus batallas internas, su humanidad y los detalles que tenía con cada empleado de la selección.
- AFA: “Gracias por regalarnos el viaje más hermoso de nuestras vidas”.
- FIFA: “Gracias, Leo”.
- Conmebol: “Una historia demasiado grande”.
El negocio Messi
La carrera de Messi también produjo una revolución económica. La AFA pasó de ser una federación muy dependiente del mercado argentino a explotar comercialmente su selección en Asia, Estados Unidos, Medio Oriente y Europa.
El mejor ejemplo fue el amistoso disputado en Angola en noviembre de 2025. De acuerdo con medios españoles y africanos, el acuerdo rondó los 12 millones de dólares y contenía una condición decisiva: Messi debía participar algunos minutos para garantizar el pago completo, la venta de entradas y la exposición internacional.
Otro caso terminó en los tribunales de Miami. Una promotora demandó a Messi y a la AFA después de pagar, según su alegato, 7 millones de dólares por los derechos de dos amistosos. El contrato contemplaba que el argentino jugara al menos 30 minutos, salvo lesión. La causa todavía debe entenderse como una acusación judicial, no como responsabilidad comprobada, pero muestra el valor económico asignado a su presencia.
Argentina construyó alrededor de Messi una maquinaria de amistosos, patrocinadores, camisetas, academias internacionales, comercio electrónico y derechos digitales. La asociación con Fanatics, por ejemplo, pretende vender productos oficiales de la selección en todo el mundo.
La gran interrogante es qué parte de ese negocio permanecerá sin él. Argentina conserva una selección poderosa y campeona, pero pierde al hombre capaz de convertir un amistoso en otro continente en un espectáculo de varios millones de dólares.
El argumento final
Messi no tuvo una despedida perfecta: España le impidió conquistar un segundo Mundial consecutivo. Pero su derrota final no altera el juicio histórico.
Su mayor conquista quizá no fue Qatar, sino haber cambiado por completo la relación con Argentina. El futbolista acusado durante años de ser frío se marcha entre lágrimas, agradecimientos y homenajes. El muchacho que parecía condenado a perder finales terminó conduciendo al país a su etapa más gloriosa desde Maradona.
Comenzó con una equivocación en su nombre y una tarjeta roja en 45 segundos. Terminó con 207 partidos, 125 goles, seis títulos contando las categorías juveniles y una selección convertida en potencia deportiva y comercial.
No fue simplemente la carrera de Messi con Argentina. Fue una historia de resistencia, reconciliación y gloria.
MÁS INFORMACIÓN

