El fútbol puede cambiarlo todo en cuestión de segundos. Santiago Beltrán estuvo muy cerca de protagonizar una noche consagratoria con River Plate, pero terminó abandonando el estadio Monumental entre la frustración y las disculpas.
El portero argentino, de apenas 21 años, detuvo tres lanzamientos durante la interminable definición ante Independiente Santa Fe por los octavos de final de la Copa Sudamericana. Sus intervenciones mantuvieron con vida al equipo local en diferentes momentos, incluidos dos penales que podían darle directamente la clasificación al conjunto colombiano.
Sin embargo, después de 20 ejecuciones y con el marcador igualado 7-7, llegó el turno del propio Beltrán. El guardameta tomó carrera, golpeó mal el balón y lo envió muy por encima del marco.
En el lanzamiento siguiente apareció el portero de Santa Fe, Weimar Asprilla, quien cobró con serenidad por el centro y sentenció el 8-7 que desató la celebración colombiana en pleno Buenos Aires.
Tras el encuentro, Beltrán afrontó el momento y ofreció disculpas a la afición de River.
“Primero quiero pedirle disculpas a la gente. La verdad es que no era algo que esperábamos. Habíamos trabajado mucho durante la semana y sabíamos que estábamos preparados”, expresó.
El guardameta reconoció que River perdió fuerza durante el tramo final del encuentro y lamentó la cruel manera en que se produjo la eliminación.
“Creo que hicimos un gran partido. Nos faltó acelerar un poco al final. Se terminó definiendo de la peor manera. Me tocó patear y me voy con mucha bronca”, añadió.
Una definición llena de oportunidades perdidas
River y Santa Fe habían empatado sin goles en el compromiso de ida disputado en Bogotá. En la revancha, celebrada la noche del miércoles, igualaron 1-1 durante el tiempo reglamentario, con anotaciones de Sebastián Driussi para los argentinos y Franco Fagúndez para el cuadro colombiano.
La tanda también tuvo otros protagonistas negativos para el equipo millonario. Rafael Santos Borré dispuso de una oportunidad para cerrar la clasificación durante los primeros cinco lanzamientos, luego de una atajada de Beltrán, pero desperdició su ejecución.
También fallaron Lucas Martínez Quarta y Facundo González. Este último encontró la respuesta de Asprilla, mientras que las otras ejecuciones argentinas terminaron fuera del marco.
Beltrán, por su parte, detuvo los cobros de Agustín Olivera, Daniel Torres y José Angulo. Las dos últimas intervenciones evitaron momentáneamente que Santa Fe sentenciara la serie.
Golpe monumental para River
La eliminación provocó fuertes críticas de la prensa argentina y nuevos cuestionamientos sobre la continuidad del entrenador Eduardo Coudet. El conjunto de Núñez quedó fuera del torneo frente a su afición pese a llegar al compromiso de vuelta como favorito.
Independiente Santa Fe, dirigido por el uruguayo Pablo Repetto, avanzó a los cuartos de final, instancia en la que se medirá al Vasco da Gama de Brasil.
Para Beltrán quedó una de esas noches difíciles de explicar: atajó tres penales, evitó dos veces la eliminación de River y estuvo muy cerca de convertirse en héroe. Pero el último recuerdo fue su remate perdido y una clasificación colombiana que silenció al Monumental.

