Durante algunos minutos de enero de 2013, Charlie Morgan fue probablemente el recogepelotas más famoso del planeta.
Tenía 17 años, estaba detrás de una de las porterías del Liberty Stadium y terminó en el suelo después de un polémico encontronazo con Eden Hazard durante un Swansea City-Chelsea.
Trece años después, aquel adolescente vuelve a ocupar titulares en Europa. Pero esta vez Hazard es apenas el punto de partida de una historia mucho más sorprendente.
Morgan tiene 30 años, construyó junto a su amigo Jackson Quinn una de las marcas de bebidas de mayor crecimiento del Reino Unido y ahora negocia la posible venta de Au Vodka por hasta 500 millones de libras esterlinas.
De concretarse la operación, los dos fundadores podrían recibir más de £100 millones cada uno.
La noche que lo hizo famoso
La historia futbolística ocurrió el 23 de enero de 2013.
Swansea había ganado 2-0 en Stamford Bridge la ida de las semifinales de la Copa de la Liga y defendía la ventaja en Gales. El marcador seguía 0-0 cuando un balón salió del terreno de juego.
Morgan lo tomó y terminó sobre él mientras Hazard intentaba recuperarlo rápidamente. El belga lanzó el pie para sacar la pelota y golpeó al joven.
El árbitro expulsó a Hazard.
La escena recorrió el mundo y convirtió inmediatamente a Morgan en un personaje asociado para siempre con aquella eliminatoria. Swansea avanzó y posteriormente conquistó la Copa de la Liga, el primer gran título de su historia.
Pero Morgan tenía otros planes.
De 2.000 botellas a un negocio gigantesco
Dos años después del episodio comenzó la parte realmente extraordinaria.
Morgan y su amigo de colegio Jackson Quinn detectaron algo que consideraban extraño: las marcas de vodka premium cobraban precios elevados, pero muchas de sus botellas se parecían demasiado entre sí.
Decidieron crear una marca que fuera reconocible incluso antes de probar el producto.
Así nació Au Vodka en Swansea. “Au” es el símbolo químico del oro y la identidad visual se construyó alrededor de una botella metálica dorada imposible de confundir con las tradicionales botellas transparentes.
Morgan tenía apenas 19 años y Quinn 21.
Comenzaron con una producción muy pequeña. Las fuentes difieren entre una primera tirada de 1.000 y aproximadamente 2.000 botellas, pero coinciden en lo fundamental: no tenían un gran presupuesto publicitario ni experiencia dentro de la industria de las bebidas.
Vendieron personalmente el producto en Swansea y consiguieron entrar en bares locales. Luego lograron algo importante para una marca desconocida: presencia en comercios prestigiosos como Selfridges.
Aun así, durante los primeros años el negocio avanzó lentamente. En 2016 vendieron alrededor de 2.000 botellas.
Un mensaje por Instagram cambió la historia
El primer gran punto de inflexión llegó en 2017.
Morgan y Quinn escribieron por Instagram al conocido DJ y presentador británico Charlie Sloth para ofrecerle una botella.
La casualidad fue extraordinaria.
Sloth llevaba tiempo intentando desarrollar su propia marca de vodka y, según relató posteriormente, había invertido más de £100.000 en ese proyecto sin quedar satisfecho con el resultado.
Cuando vio la botella dorada de Au Vodka entendió que aquellos dos jóvenes habían creado precisamente la imagen que él estaba buscando.
No se limitó a promocionarlos.
Invirtió en la compañía y se convirtió en socio.
Con él llegó además una poderosa red de contactos en la música, el entretenimiento y las redes sociales.
Morgan y Quinn comprendieron muy pronto algo que terminaría siendo decisivo: en lugar de competir contra las grandes destilerías mediante publicidad tradicional, podían convertir el vodka en una marca cultural para consumidores jóvenes.
Black Grape: el producto que encendió el negocio
El segundo salto ocurrió en 2019.
Sloth los conectó con artistas e influencers y surgió una colaboración con el rapero británico Fredo para lanzar Black Grape, el primer vodka saborizado de la compañía.
Fue el producto que cambió la escala del negocio.
En diciembre de 2019 vendieron unas 10.000 botellas de Black Grape, más que durante los once meses anteriores juntos.
A partir de ahí combinaron sabores llamativos, botellas de colores, comercio electrónico y campañas diseñadas específicamente para circular por Instagram, TikTok y otras plataformas.
La estrategia llegó a incluir promociones con figuras como Ronaldinho, Floyd Mayweather y Jake Paul, además de artistas y celebridades británicas.
La compañía llegó a registrar un crecimiento superior al 10.000% durante su expansión digital y pasó de un pequeño equipo en Swansea a convertirse en una empresa internacional.
Los números explican cómo se hizo millonario
Aquí está la verdadera dimensión de la historia.
Au Vodka pasó de vender unos pocos miles de botellas a generar decenas de millones de libras anuales.
Para 2022, Forbes reportaba aproximadamente US$53 millones de ingresos y US$15 millones de beneficio, mientras Morgan y Quinn ya aparecían entre los jóvenes empresarios británicos de mayor fortuna. (Forbes )
Morgan llegó a figurar en la lista de menores de 35 años más ricos del Reino Unido con una fortuna estimada en £55 millones, incluso por encima de algunas estrellas del fútbol inglés. (The Standard )
El crecimiento continuó.
En el ejercicio cerrado en abril de 2025, Au Vodka registró £83 millones en ventas y £6,7 millones de beneficio antes de impuestos. La empresa también se expandió hacia Estados Unidos y otros mercados internacionales.
En 2023, además, el fondo Metric Capital adquirió una participación minoritaria, una operación que permitió incorporar capital institucional sin que los fundadores abandonaran el proyecto.
Ahora pueden venderla por £500 millones
El último capítulo apareció este fin de semana.
Según información publicada inicialmente en Inglaterra y recogida este lunes por Voetbal International, Morgan y Quinn mantienen conversaciones avanzadas con Sazerac, gigante estadounidense de bebidas propietario de marcas como Southern Comfort.
La valoración potencial alcanza £500 millones, incluyendo pagos futuros vinculados a la operación.
Au Vodka y Sazerac no han confirmado oficialmente el acuerdo, por lo que todavía se trata de una negociación.
Si finalmente se completa bajo las condiciones conocidas, Morgan y Quinn podrían recibir individualmente más de £100 millones.
Hazard volvió a encontrarse con él
La historia incluso tuvo tiempo para cerrar el círculo.
Once años después del incidente, Eden Hazard volvió a encontrarse con Morgan.
Ya retirado del fútbol, el belga publicó una fotografía de ambos juntos y bromeó sobre aquel episodio que había dado la vuelta al mundo.
Para entonces, el recogebolas ya no necesitaba aquella patada para que alguien reconociera su nombre.
El propio Morgan lo explicó años después: sabía que siempre sería recordado como “el recogebolas del Swansea”, pero quería conseguir que también lo conocieran como el hombre detrás de Au Vodka.
Y lo consiguió.
La patada de Hazard le dio unos minutos de fama mundial.
Los millones vinieron después: una botella dorada, una apuesta por las redes sociales, un socio encontrado mediante Instagram y una marca que pasó de unas 2.000 botellas a valer potencialmente 500 millones de libras.


