El poder de Gianni Infantino atraviesa probablemente su momento más delicado desde que asumió la presidencia de la FIFA en 2016.
El fútbol mundial se ha dividido prácticamente por la mitad a nivel político: tres confederaciones están enfrentadas al dirigente suizo y otras tres permanecen de su lado.
Pero trasladar esa división a una elección presidencial ofrece una fotografía mucho más compleja.
La revista neerlandesa Voetbal International hizo este viernes un repaso del escenario continental: UEFA, Concacaf y AFC aparecen contra Infantino; Conmebol y CAF lo respaldan, mientras en Oceanía la tendencia mayoritaria sigue siendo favorable, aunque Nueva Zelanda ya rompió filas.
La pregunta entonces es inevitable: si las 211 asociaciones de FIFA tuvieran que votar hoy, ¿seguiría Infantino como presidente?
El origen de una crisis que sacude a FIFA
El enfrentamiento estalló alrededor del fallido proyecto impulsado desde FIFA para vender una participación de los derechos comerciales de sus grandes competiciones a inversionistas privados.
UEFA, AFC y Concacaf acusaron a Infantino de actuar sin suficiente consulta y de quebrar la confianza de las asociaciones.
Las tres confederaciones solicitaron una investigación independiente y han aumentado considerablemente la presión sobre el presidente.
Del otro lado aparecen África y Sudamérica, dos pilares políticos importantes para Infantino.
CAF ha defendido públicamente al dirigente, mientras su presidente Patrice Motsepe sostiene que deben ser las asociaciones las que decidan su futuro mediante las elecciones de 2027.
La matemática parece terrible para Infantino
Si simplemente convirtiéramos la posición de cada confederación en votos, Infantino tendría un problema enorme.
UEFA dispone de 55 asociaciones, Asia tiene 47 miembros FIFA y Concacaf cuenta con 35 asociaciones con derecho a voto en FIFA.
Enfrente, África aporta 54, Sudamérica 10 y Oceanía 11.
Eso produciría, aproximadamente:
Contra Infantino: 137 votos
A favor de Infantino: 74 votos
Sería una derrota contundente.
Pero FIFA no funciona electoralmente mediante bloques continentales.
Son 211 votos individuales
Aquí está la clave para comprender realmente la batalla.
Los estatutos establecen que cada asociación miembro dispone de un voto en el Congreso de FIFA. No existe un voto de UEFA, otro de Concacaf o uno de CAF.
Costa Rica vale exactamente un voto.
Brasil vale uno.
Alemania vale uno.
Montserrat también vale uno.
FIFA cuenta actualmente con 211 asociaciones miembro, por lo que una elección con todas habilitadas y votando entre dos candidatos tendría la mayoría situada en 106 votos.
Y cuando comenzamos a contar país por país, el escenario cambia.
Asia ya se rebeló contra su propia confederación
La AFC está oficialmente enfrentada a Infantino, pero eso no significa que sus miembros estén todos de acuerdo.
Qatar cuestionó públicamente que la confederación asiática hubiera hablado en nombre de sus asociaciones sin haberlas consultado previamente.
Y no está sola.
Qatar, Filipinas, Emiratos Árabes Unidos, Sri Lanka, Líbano, Indonesia, Kuwait, Bhutan y Mongolia aparecen entre las asociaciones asiáticas que se han apartado de la línea crítica y mostrado respaldo al dirigente.
Es decir, el supuesto bloque de 47 votos asiáticos contra Infantino ya tiene grietas importantes.
Concacaf tampoco votaría unida
La situación interesa directamente a Costa Rica.
Concacaf se sumó a UEFA y AFC en el enfrentamiento con FIFA, pero tampoco puede garantizar que todas sus asociaciones voten contra Infantino.
México es la excepción más importante y mantiene una posición favorable al presidente de FIFA.
Estados Unidos y Canadá se han situado entre quienes reclaman cambios, mientras diferentes asociaciones del Caribe y Centroamérica tendrán que definir individualmente su posición.
En el caso de Costa Rica, no existe hasta ahora una manifestación pública suficientemente clara que permita colocar su voto definitivamente en alguna de las dos columnas.
África es la gran fortaleza de Infantino
Si existe un continente fundamental para la supervivencia política del presidente es África.
CAF cuenta con 54 asociaciones miembro de FIFA y ha cerrado filas institucionalmente alrededor del suizo.
Marruecos, Egipto, República Democrática del Congo, Djibouti, Gambia, Mauritania, Níger y Comoras aparecen entre quienes han expresado públicamente posiciones favorables.
Hay una razón política adicional.
Durante la administración Infantino, FIFA ha aumentado considerablemente los recursos destinados al desarrollo mediante programas como FIFA Forward, algo especialmente importante para federaciones pequeñas y países con menor capacidad económica. FIFA confirma que mantiene programas de financiación y apoyo directo para sus 211 asociaciones.
Sin embargo, ni siquiera los 54 votos africanos pueden darse por seguros.
Reuters consultó dirigentes del continente y encontró federaciones dispuestas a tomar su propia decisión, independientemente del respaldo institucional de CAF.
Sudamérica sí aparece como su bloque más sólido
Conmebol representa solamente 10 votos, pero políticamente parece ser uno de los territorios más seguros para Infantino.
Su presidente Alejandro Domínguez lo ha respaldado públicamente y lo calificó como uno de los dirigentes responsables de la transformación del fútbol.
Argentina y Paraguay también han expresado individualmente su apoyo.
Son pocos votos comparados con Europa o África, pero en una elección cerrada diez sufragios pueden resultar determinantes.
Nueva Zelanda rompe el bloque de Oceanía
Oceanía parecía inicialmente otro territorio favorable al presidente.
Pero este viernes apareció una señal importante.
Nueva Zelanda retiró su respaldo a Infantino y solicitó una revisión independiente de lo ocurrido en FIFA.
Nueva Caledonia, por el contrario, mantiene su respaldo al presidente.
Oceanía aporta solamente 11 votos FIFA, pero una elección cerrada convierte hasta las federaciones más pequeñas del Pacífico en actores políticos importantes.
¿Cómo quedaría realmente una elección hoy?
Aquí conviene separar los votos públicamente comprometidos de una proyección.
La cuenta automática de 137-74 contra Infantino no refleja la realidad porque ya existen federaciones que contradicen públicamente a sus propias confederaciones.
Tampoco sería responsable afirmar que África entregará automáticamente sus 54 votos al presidente.
Tomando las posiciones continentales, los respaldos individuales conocidos y las primeras rebeliones internas, una estimación razonable situaría actualmente a Infantino en una franja aproximada de 100 a 115 votos.
La oposición podría moverse alrededor de 96 a 111.
No es un conteo oficial ni una encuesta entre las 211 asociaciones, sino una proyección política basada en las posiciones conocidas hasta este 14 de agosto.
Lo verdaderamente significativo es que los 106 votos que representan la mayoría absoluta están perfectamente al alcance de ambos sectores.
El candidato será tan importante como la crisis
Existe además otra variable fundamental.
Una cosa es estar descontento con Infantino y otra muy diferente votar por un adversario concreto.
Para derrotarlo, la oposición necesita transformar el rechazo en una candidatura capaz de reunir simultáneamente a europeos, asiáticos, norteamericanos, centroamericanos, caribeños y suficientes votos procedentes de África y Oceanía.
El presidente de Concacaf, Victor Montagliani, aparece como uno de los dirigentes con posibilidades de convertirse en esa figura, aunque todavía deberá demostrar que puede construir una mayoría mundial.
Infantino ya no parece invencible
Esa quizá sea la conclusión más importante del terremoto político.
Durante años, Infantino construyó una formidable red de respaldo entre las federaciones mediante inversión, desarrollo y una relación directa con asociaciones que históricamente reclamaban mayor participación dentro de FIFA.
Ahora ese poder está siendo sometido a prueba.
Sobre el papel, tres continentes están contra él y tres permanecen de su lado.
Pero la elección presidencial de FIFA no será una batalla de seis confederaciones.
Será una batalla por 211 votos individuales.
Y si las posiciones actuales llegaran hasta el Congreso de FIFA de marzo de 2027, por primera vez en mucho tiempo Gianni Infantino podría llegar a una elección sin tener asegurado de antemano que los números estén de su lado.

